Reforzará el fondo de rescate con ayuda de los emergentes para amortiguar el impacto de una quita del 50% en la deuda helena

Europa intenta convencer al mercado con un plan difuso

La Unión Europea aprobó ayer en Bruselas un plan de recapitalización de la banca en previsión del impacto de la inevitable reestructuración de la deuda griega. El plan, sin embargo, sigue pendiente de la ayuda de los países emergentes para reforzar un fondo de rescate que amortigüe la nueva quita que soportarán los acreedores privados de Atenas.

La zona euro pugnaba anoche por presentar un plan convincente que ponga fin a casi dos años de crisis de la deuda pública, pero con pocas posibilidades de llegar a un acuerdo definitivo sobre algunas de las demandas que agitan los mercados. La UE reconoció que hará falta convocar otra reunión de ministros de Economía para rematar esos detalles, convocatoria que podría tener lugar esta misma semana o antes de la cita del G-20 en Cannes (3 y 4 de noviembre) como muy tarde.

Al cierre de esta edición, los 27 Gobiernos de la UE, reunidos en la primera de las dos citas previstas ayer en Bruselas, solo habían pactado la puesta en marcha del proceso de recapitalización de la banca, con una factura estimada en alrededor de 106.000 millones de euros.

El proceso, según el primer ministro polaco y presidente semestral de la UE, Donald Tusk, exigirá a las principales entidades financieras europeas un ratio de capital de primera categoría del 9%, computando a precio de mercado (a 30 de septiembre) sus inversiones en deuda pública. Cinco entidades españolas (Santander, BBVA, La Caixa, Bankia y Popular) se someterán a la nueva exigencia.

La banca tiene de plazo hasta junio de 2012 para reforzar su capital

El acuerdo subraya, sin embargo, que la recapitalización no deberá poner en jaque el flujo del crédito hacia la economía real ni generar tensiones innecesarias en los mercados de deuda. Además deja cierto margen de maniobra a los reguladores (como el Banco de España) para aplicar con más o menos rigor las nuevas exigencias.

La Autoridad Bancaria Europea publicó anoche las necesidades de capital, país por país. El mes que viene se conocerán banco por banco. Desde ese momento, las entidades dispondrán de plazo hasta el 30 de junio de 2012 para captar el dinero necesario, un periodo durante el cual las autoridades nacionales podrán restringir la concesión de bonus y dividendos en los bancos sistémicos situados por debajo del 9%. Tusk insistió en que se trata de una exigencia "excepcional y única", que no se repetirá porque en el futuro "la zona euro dispondrá de un cortafuegos adecuado".

La cifra exacta sobre las necesidades de capital dependerá en buena medida del acuerdo que se alcance con el sector financiero sobre la reestructuración de la deuda griega, cuyo descuento marcará las necesidades de capital de la banca helena, la francesa y la alemana.

Las negociaciones sobre la quita se reanudaron durante la segunda cumbre celebrada ayer en Bruselas, restringida a los 17 países del euro. Objetivo: elevar la quita del 21% pactada en julio hasta el 50%. La banca defiende un descuento del 40% y reclama garantías sobre futuros pagos a través del fondo de rescate.

El mismo foro negociaba anoche también la potenciación del fondo de rescate de la zona euro para utilizarlo como ayuda para los países que no puedan recapitalizar a su banca por sí mismos. El borrador de conclusiones apuntaba el objetivo de "multiplicar varias veces" la capacidad de intervención del fondo desde los 440.000 millones de euros actuales. Pero no concretaba, de momento, una cifra exacta, necesaria para calmar la inquietud de los mercados sobre Italia o España.

El borrador de conclusiones recoge dos opciones "simultáneas" para potenciar el fondo. Una de ellas permitiría al fondo ofrecer a los inversores la posibilidad de adquirir un seguro sobre las pérdidas potenciales en bonos de países sobre cuya capacidad de pago genere dudas.

La segunda opción, según el borrador al que tuvo acceso CincoDías, pasaría por la creación, a partir del fondo, de uno o varios instrumentos financieros con los que atraer inversores internacionales y utilizar los recursos obtenidos, entre otras cosas, para ayudar a los países en dificultades. Fuentes diplomáticas indicaron que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se pondrá hoy mismo en contacto telefónico con su homólogo chino, Hu Jintao, para invitarle a participar.

El máximo responsable del fondo de rescate, el alemán Klaus Regling, también tiene previsto visitar China este viernes, en una de sus giras habituales para captar inversión de ese país. Los inversores asiáticos han copado entre el 36% y el 44% de las emisiones realizadas hasta ahora por el fondo o Facilidad Europea de Estabilidad Financiera.

Reformas en España

El borrador de la cumbre también reitera el llamamiento a la austeridad y la consolidación fiscal en los países más expuestos al castigo de los mercados. En ese contexto, dedica un párrafo a España en el que reconoce los esfuerzos de ajuste acometidos por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, pero insta a cumplir a rajatabla los objetivos de déficit público pactados (6% en 2011) y a emprender medidas para reducir la elevada tasa de paro, incluida "una mayor flexibilidad en el mercado laboral".

El punto de mira de la jornada, sin embargo, se fijaba claramente en Italia, país que tuvo que presentar ayer un plan de reformas drásticas Aun así, Italia no se zafó de la presión de unos socios que, a instancias de Berlín, volvieron a condicionar la utilización del fondo de rescate al cumplimiento de un plan de austeridad.

Roma, con una prima de riesgo cercana a los 400 puntos básicos, no puede prescindir de la ayuda de sus socios, canalizada en estos momentos a través de la intervención del Banco Central Europeo (BCE) en su mercado de deuda.

La intervención del BCE en el mercado de deuda fue ayer también objeto de debate. El fondo de rescate heredará próximamente esa función, pero la zona euro intentaba anoche dejar claro que, de momento, el BCE seguirá adquiriendo bonos de los países necesitados. "No hay otra alternativa a a corto plazo", señalaba una fuente comunitaria.

Capital de 32.451 millones para España

La Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés) anunció ayer una de las cifras más esperadas, la necesidad de capital que resultará de endurecer los requisitos de solvencia para las principales entidades europeas, aquellas consideradas de riesgo sistémico. Serán en total 106.000 millones de euros para llegar al 9% de capital de primera categoría, de los que 26.161 millones de euros corresponderán a las entidades españolas, las segundas más afectadas, solo por detrás de las griegas, con una factura que asciende a los 30.000 millones. Además, la banca deberá contabilizar a valor de mercado su cartera de deuda soberana, lo que en el caso de la banca española se traduce en un impacto de 6.290 millones de euros. Con esta aportación, la banca española será la que más capital adicional requiera. Para la banca francesa, la más expuesta a la deuda helena y por tanto la que más acusaría el impacto de una quita del 50%, la necesidad de capital que calcula la Autoridad Bancaria Europea es de 8.844 millones, mientras que para la banca alemana, el déficit de capital de sus principales bancos sería de 8.844 millones de euros. La banca italiana, otro de los pesos pesados del continente, arroja una necesidad de capital por 14.771 millones, además de 9.491 millones por la depreciación de la cartera de deuda. Los requisitos de capital deberán haberse alcanzado en julio de 2012.