Pero piden aclarar su aplicación y una vigilancia desde Bruselas

Los líderes europeos, satisfechos con las promesas de Italia

Los líderes de la zona euro darán hoy la bienvenida a los proyectos de reformas económicas presentados por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, pero pedirán una rápida definición de su futura implementación y que su aplicación se vigile desde Bruselas.

Italia centra la atención del mercado.
Italia centra la atención del mercado.

Berlusconi ha logrado salir airoso del examen al que le ha sometido Europa. Viajó ayer a Bruselas con una lista de nuevas medidas de ajuste -entre ellas elevar la edad de jubilación al menos hasta los 67 años- aprobadas no sin polémica en Italia, ante la presión de sus colegas europeos para asumir nuevos compromisos para estabilizar la economía italiana.

"Acogemos con satisfacción el programa de Italia para las reformas estructurales con objetivo de reforzar el crecimiento y la estrategia de consolidación fiscal", señala el borrador de conclusiones de la cumbre de la eurozona. Sin embargo, el texto que aprobarán los líderes urge a Roma a "presentar urgentemente un ambicioso calendario" para aplicar esas medidas.

Entre las acciones concretas que saludan los gobiernos del euro figuran compromisos para reducir la deuda pública y la introducción en la Constitución del principio de equilibrio presupuestario en 2012. Además, los líderes "toman nota" del plan para aumentar la edad de jubilación a 67 años de aquí a 2026, aunque recomiendan "una rápida definición del camino para conseguir este objetivo". También valoran, según el texto, los "esfuerzos" del gobierno italiano para flexibilizar el mercado laboral y facilitar el despido.

De todos modos, invitan a la Comisión Europea (CE) a "presentar una evaluación detallada de las medidas y a vigilar la actuación".

Plan de crecimiento antes del 15 de noviembre

En una intervención en directo en la televisión pública RAI, Berlusconi ha asegurado esta noche que los países del euro han aprobado el plan italiano y ha negado los rumores sobre un posible adelanto electoral.

Italia se ha comprometido a definir antes del 15 de noviembre próximo un plan que establecerá condiciones estructurales que favorezcan el crecimiento económico del país. Este plan se recoge en la carta remitida por el Ejecutivo de Silvio Berlusconi a las autoridades europeas.

En la carta se señala que el Gobierno trabaja para crear dichas condiciones que favorezcan el crecimiento y que, para ello, el Ejecutivo considera necesario intervenir en la "composición del balance" presupuestario.

Así, establece que el Gobierno actuará sobre cuatro ámbitos en los próximos ocho meses: "en los dos primeros eliminará vínculos y restricciones a la competencia y la actividad económica para permitir niveles productivos mayores y costes y precios inferiores".

"Antes de cuatro meses -continúa la misiva- definirá medidas que favorezcan el dinamismo de las empresas. Antes de seis meses se adoptarán medidas que favorezcan la acumulación de capital físico y capital humano y acrecienten la eficacia". Por último, en un plazo máximo de ocho meses, subraya, "se completará una reforma del mercado de trabajo".