La reforma hipotecaria y la deducción fiscal, medidas estrella de PP y PSOE

Vivienda: ¿quién da más para ganarse el voto el 20-N?

A un mes de las elecciones generales, los partidos políticos desgranan sus propuestas electorales en materia de vivienda. La reforma hipotecaria, los incentivos fiscales y el impulso del alquiler y la vpo son las medidas estrellas para arañar votos.

Los partidos políticos desvelan sus medidas para superar la crisis inmobiliaria
Los partidos políticos desvelan sus medidas para superar la crisis inmobiliaria

La vivienda ha pasado de ser un valor seguro a una gran preocupación para los españoles. La crisis ha puesto patas arriba el sector inmobiliario y amenaza el derecho constitucional a tener una vivienda digna. Y es que el ajuste iniciado hace casi cuatro años, lejos de remitir se dilata. Persisten las dificultades de acceso a la financiación, las ventas están en caída libre, los embargos marcan cifras récord, los precios no tocan suelo... A un mes de las elecciones generales, los ciudadanos esperan del nuevo gobierno que salga de las urnas medidas que por fin atajen las crecientes dificultades y refloten el mercado.

Las principales fuerzas políticas son conscientes de que todo lo que rodea al ladrillo es clave y puede motivar votos. No faltarán por eso en sus programas electores propuestas en materia de vivienda que ya han comenzado a desgranar. La reforma hipotecaria y los incentivos fiscales son algunas de las medidas estrella de PP y PSOE de cara al 20-N. ¿Quién da más?

Crédito

El PP, que la mayoría de las encuestan dan como claro vencedor en los comicios, asegura que su prioridad es acabar con la restricción del crédito que, junto con la pérdida de capacidad adquisitiva de los españoles, considera el origen de la crisis.

Aunque todavía no ha hecho público su programa electoral, la formación liderada por Mariano Rajoy ha avanzado ideas para resolver el 'atasco' inmobiliario de la banca y resucitar la financiación. Insta a culminar la reestructuración del sistema financiero y sugiere diseñar un plan con las entidades para aligerar su 'stock' de pisos a través del alquiler.

CiU aboga por una ley de crédito responsable y el PSOE, por nuevas vías de financiación tanto públicas como privadas para construir viviendas.

Alquiler, rehabilitación y vpo

Los diferentes partidos apuestan de forma unánime por fomentar el alquiler como alternativa a la compra para absorber la bolsa de casas sin vender, e impulsar la construcción de vivienda protegida.

El PSOE espera mejorar los instrumentos de inversión colectiva en inmuebles (Fondos de Inversión Inmobiliaria y Sociedades Cotizadas de Inversión) y prevé coordinar las actuaciones de la Sociedad Pública de Alquiler (SPA) con las comunidades autónomas para homologar trámites, además de analizar el uso del parque de viviendas turísticas vacías para destinarlo al turismo de la tercera edad. Pide también un registro del 'stock'.

La rehabilitación, especialmente de inmuebles antiguos, es otro eje fundamental del programa socialista (disponible en su web) para diversificar el sector. Busca potenciar las reformas con un mayor apoyo del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y revisiones fiscales.

En cuanto a vpo, sostiene buscar vías para que el Estado pueda financiar el alquiler y la construcción de pisos de forma equilibrada y allí donde sea necesario.

El PP, según explicó su portavoz en la Comisión de Vivienda en el Congreso Pablo Matos, no descarta crear "nuevas figuras" de viviendas protegidas para impulsar este régimen y apuesta por dotar a los promotores de "suelo suficiente y a precio adecuado" para las nuevas promociones de vpo.

CiU aboga por habilitar mecanismos de aseguramiento de crédito por parte de las administraciones públicas para financiar vivienda protegida. Defiende ampliar los umbrales de acceso a la vpo para dar cabida a más ciudadanos, estableciéndolos en 5,5 veces el Iprem y en 3,5 veces el Iprem para las de régimen especial.

Como novedad, el grupo catalán cree que el sector de la vivienda debería estar adscrito a Ministerio de Economía y se inclina por eliminar la SPA y transferir sus competencias a las autonomías.

Mercado hipotecario

El PP quiere implantar hipotecas de calidad que garanticen la solvencia de la banca y el cliente. Para ello propone tasaciones objetivas e independientes de la banca para que el préstamo cubra un porcentaje del valor objetivo del inmueble. Asimismo, aboga por reformar la ley hipotecaria para amparar a las familias que no pueden afrontar los pagos. CiU apoya una reforma de las sociedades de tasación.

El PSOE va más allá y contempla una nueva ley para regular la dación en pago -saldar la hipoteca entregando la vivienda la banco- y que la ejecución hipotecaria por impago sea el último recurso. Defiende que la normativa no solo favorecería un acuerdo "equilibrado" entre deudor y acreedor, sino que obligaría a las entidades a ofrecer productos hipotecarios en los que la garantía se limite al bien hipotecado.

Con el objetivo de proteger a las familias frente a las cláusulas abusivas en las hipotecas, los socialistas pretenden limitar el tipo máximo de los interese de demora y que solo se apliquen al principal de la deuda. También proponen que la penalización por cancelación anticipada se limite a la pérdida económica real que sufra la entidad, así como establecer un tope mínimo temporal por el que debe ser reconocido el valor de tasación de una vivienda.

Su candidato para llegar a La Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba, añadió en el Comité Federal que pretende terminar con los "privilegios hipotecarios" de la Iglesia.

Impuestos

El PP planea bajar los impuestos que gravan la adquisición de una vivienda, como el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) o el de actos jurídicos documentados (AJD), reduciendo al máximo los costes de la operación.

El PSOE, por su parte, promoverá un acuerdo general con las regiones para eximir el pago del ITP en los casos en los que la entidad acepte la entrega de la casa para la saldar la deuda hipotecaria.

Desgravación fiscal

La guinda de las propuestas de la formación que lidera Mariano Rajoy es la recuperación de la desgravación fiscal por compra de vivienda habitual que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero limitó a las rentas superiores a 24.100 euros a partir del 1 de enero de este año. Un premio fiscal que es un caramelo para muchos compradores que se mantienen a la expectativa y que los partidos recogen de una forma u otra.

CiU se suma al PP en rescatar la deducción en el IRPF, pero con carácter "temporal y extraordinario" para seguir facilitando el acceso a la vivienda en propiedad. Igualmente, opta por mantener el IVA reducido del 4% para vivienda nueva hasta que se reduzca el 'stock'. El grupo catalán considera que no hay otra alternativa fiscal para drenar el exceso de viviendas, que aún asciende a 700.000 unidades.

Por su parte, el PSOE ha decidido suavizar la política de Zapatero y ampliar la deducción hasta los 30.000 euros si gana el 20-N. Los socialistas argumentan que se beneficiará a las rentas más bajas.

Suelo

Aunque no ha detallado la medida, el PP ha adelantado que uno de sus objetivos es volver a un marco legislativo para el suelo similar a la Ley del Suelo que aprobó en 1998.