Foro CincoDías

"El BCE debe ser más útil ahora que cualquier reforma laboral"

En estos momentos de crisis debe ser más útil la política monetaria europea que cualquier reforma laboral de un país determinado". Con esta frase, el ministro de Trabajo quiso recalcar ayer en el Foro CincoDías la importancia de las políticas económicas coordinadas entre los diferentes países de la zona euro, tanto la fiscal como la que afecta al precio del dinero. Valeriano Gómez fue mucho más allá y criticó la actuación del Banco Central Europeo (BCE) por su "insuficiente papel" en estos momentos en donde se está frenando el crecimiento económico y aparece de nuevo el fantasma de la recesión de algunas países. "La política monetaria no ha estado a la altura ni en bajada de tipos de interés ni a la hora de aportar liquidez a través de una expansión monetaria cuantitativa", dijo en la sala, resaltando, por contraposición, el papel que juegan otras instituciones ajenas a la zona euro como la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco de Inglaterra. En su opinión, la política monetaria debe ir orientada a favorecer a los países con dificultades de financiación en sus economías, porque es el problema más acuciante de resolver.

En este término, el ministro hizo una ligazón entre el acceso al crédito, la evolución del PIB y el mercado laboral. "Para crear empleo hay que crecer primero en términos de PIB; en ningún país en donde se ha hecho una reforma laboral en tiempos de crisis se está creciendo ahora, como pasa, por ejemplo, en Reino Unido", dijo. Más allá, reconoció que España no cuenta con ningún margen para una expansión del gasto público que compense el deterioro del consumo privado como "sí lo tiene Alemania", por lo que "solo toca" continuar con el ajuste en el déficit presupuestario.

Algún asistente en la sala preguntó al titular de Trabajo si le parecían adecuadas medidas como la que acaba de tomar el Gobierno portugués para controlar sus finanzas públicas, en especial, la ampliación de la jornada laboral en media hora. Gómez respondió que el Gobierno no tiene en España competencia alguna para imponer una variación de la duración de la jornada, un aspecto al que solo patronal y sindicatos pueden acceder conjuntamente.

Flexibilidad horaria

No obstante, resaltó que ampliar la flexibilidad horaria es un asunto mucho más importante que el del número de horas trabajadas. "El futuro no está en trabajar más sino mejor", indicó, de forma que se adapte el tiempo de trabajo a las necesidades productivas y a la conciliación de la vida laboral y familiar. Con todo, recalcó que el verdadero problema que tiene España, y Europa en general es la pérdida de competitividad, algo que solo se puede solucionar con la moderación de costes y la potenciación de sectores ligados a la innovación.

En este camino, cada país "debe hacer los deberes solos" en ausencia de instituciones europeas fuertes que garanticen una gobernanza económica en común. Por esto son "importantes cumbres por la del próximo domingo en Bruselas" para acelerar el proceso de construcción europea.

Autónomos: "Si la representatividad está mal, cambiémosla"

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, volvió a negar ayer las acusaciones de pucherazo en el proceso de medición de la representatividad de las asociaciones de trabajadores autónomos. Así defendió la independencia del Consejo de la Representatividad creado por su departamento sin la participación de ningún miembro de Trabajo. Es más, instó a que si alguna asociación entiende que ha habido irregularidades en la resolución de dicho consejo, que acuda a los tribunales, como ya lo han hecho ATA y UTAE. "Mientras tanto, lo importante es que las cinco asociaciones son representativas al mismo nivel", quiso zanjar Gómez.

Aunque dicho esto, abogó por buscar una "solución de consenso" entre las distintas asociaciones implicadas en la polémica y admitió que si el proceso de medición de la representatividad "ha ido mal, cambiémoslo y trabajemos en ello durante los próximos meses".

Diálogo social: "El mejor momento, la reforma de las pensiones"

En una coyuntura en la que se rozan los cinco millones de desempleados y la crisis no parece tener fin, el ministro de Trabajo reconoció ayer que ha vivido pocos buenos momentos en su gestión de un año al frente del departamento. No obstante, alguno ha habido. "El mejor de ellos", según Valeriano Gómez ha sido el acuerdo llegado con sindicatos y patronal para la reforma de las pensiones. Tras haber planteado el Gobierno importantes cambios en la ley, entre ellos el atraso de la edad legal de jubilación a los 67 años, Trabajo consiguió que centrales sindicales y empresarios se sentaran en la mesa y dieran el visto bueno a la reforma, tras incorporar otras medidas de ámbito laboral.