La banca española necesitaría 40.860 millones para llegar al 9% de capital

Bruselas baraja un test de estrés con quitas del 5% en la deuda española

El descuento aplicado a la deuda española en los próximos test de estrés podría oscilar en torno al 5%, según fuentes próximas a la Autoridad Bancaria Europea (EBA). Esa hipótesis obligaría a la banca española a una recapitalización de 40.868 millones de euros para alcanzar un Tier 1 del 9%, según AFI.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado;  Jean-Claude Trichet, presidente del BCE y Christine Lagarde, directora gerente del FMI, tras la reunión del G20 este fin de semana.
La vicepresidenta económica, Elena Salgado; Jean-Claude Trichet, presidente del BCE y Christine Lagarde, directora gerente del FMI, tras la reunión del G20 este fin de semana.

La recapitalización de la banca europea ha desencadenado una batalla diplomática sin cuartel en torno a los criterios que determinarán las necesidades de capital de cada entidad. Los principales socios de la UE pugnan para amortiguar el impacto de los tres puntos más peligrosos del plan: el número de entidades sometidas a control; el ratio de capital que se les exigirá; y el hipotético recorte que se aplicará al valor de la deuda que atesoran en su cartera.

Esta última variable puede ser la más sensible para la banca española, con una exposición de 222.000 millones de euros a títulos del Estado. Fuentes cercanas a la negociación que se libra en la sede londinense de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) han indicado a CincoDías que el recorte barajado para la deuda española oscilaría en torno al 5%, muy por debajo de la quita potencial que se aplicará a deuda como la griega, la irlandesa o la lusa.

La cifra, aún así, no está cerrada y en el sector español siguen confiando en que, a excepción de la griega, no se aplique ningún descuento a la deuda soberana, considerada mundialmente como uno de los activos más seguros. El sector espera, además, cierto apoyo de Francia que, en última instancia, podría verse perjudicada por las quitas. Fuentes de la Comisión Europea reconocen que someter a estrés ese tipo de inversión "es una reacción exagerada", pero la consideran imprescindible para despejar las dudas del mercado sobre la solvencia de la banca europea.

Además de la batalla sobre el porcentaje de descuento de los bonos, los reguladores integrados en la EBA están negociando el número de entidades que deberán someterse a la prueba de recapitalización. Bruselas desea pasar el test a todos los bancos y cajas "que supongan un riesgo sistémico", una definición que abarcaría a las 91 entidades que se sometieron al test de estrés en julio. Pero Alemania, país que ha apoyado la nueva prueba de esfuerzo y la elevación temporal del ratio de capital al 9%, intenta excluir a buena parte de su banca pública, los landerbanken, cuya situación provoca serias sospechas entre muchos inversores. En las pruebas de julio, un banco alemán ya dio la espantada en el último momento y no se atrevió a que se publicasen sus resultados.

Considerando como entidades sistémicas aquellas con un balance superior a 150.000 millones de euros, en España la lista se circunscribe a Banco Santander (con una exposición a títulos españoles de 41.807 millones a cierre de 2010, según la EBA), BBVA (con 53.452 millones), Bankia (25.382 millones) y CaixaBank (con 34.332 millones). De confirmarse una quita del 5% sobre la deuda pública española, estas cuatro firmas harían frente a unas necesidades de capital de 19.125 millones de euros para alcanzar el 9% de Tier 1 que se les pediría ahora, según los cálculos efectuados por Analistas Financieros Internacionales (AFI). Si el listón se sube para todas las entidades, el sector español se encontraría con un agujero de 40.868 millones de euros (o unos 2.000 millones menos si se obvian los préstamos al Estado).

En todo caso, el coste superaría con creces la factura de recapitalizar las cajas, que el Banco de España cifró en unos 13.389 millones (7.551 públicos). Y eso contando con que la quita sobre la deuda española no sea mayor, y sin sumar el impacto en el sector de los descuentos que se aprueben para otros bonos, como los portugueses.

La cifra

19.125 millones precisarían Santander, BBVA, CaixaBank y Bankia para tener un 9% de capital con una quita del 5% en deuda española.

Berlín asume un mayor recorte griego

Lo que entre los servicios de estudio y los inversores lleva siendo una evidencia incontestable desde hace semanas, ha empezado a perder ahora su carácter tabú en los foros oficiales de Europa: el 21% de quita que la UE acordó aplicar sobre la deuda griega en julio, se queda corto. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, admitió el domingo, como ya hiciera su homólogo galo el viernes, que "una solución duradera para Grecia no es posible sin una reducción de la deuda, y esta podría ser superior que la considerada en el verano". Las estimaciones hablan ahora de aplicar un recorte de entre el 50% o el 60%.

Schäuble expresó su deseo de que la banca europea, principal acreedora de Atenas, se preste a colaborar voluntariamente.