Las fusiones llegan a la banca

Popular y Pastor inauguran el nuevo mapa bancario

El banco que preside Ángel Ron convence al grupo gallego para su unión, mientras que Sabadell queda al margen de la operación.

La necesidad ahoga, y el sistema financiero lleva ya más de tres años asfixiándose. La banca española está sufriendo la mayor reconversión de su historia. Tras la transformación de las cajas de ahorros en bancos, ahora comienza el baile de las fusiones entre estos últimos. Igual que pasó hace un año con Banco Guipuzcoano, que fue absorbido por Banco Sabadell tras confirmar el Banco de España que no podía subsistir solo, ahora le ha tocado el turno a Banco Pastor.

El viernes, el grupo que preside Ángel Ron confirmó a través de la CNMV que está estudiando hacerse con el control de Banco Pastor, al que valora en más de 1.360 millones y por el que ofrece una prima del 35% respecto al precio de cierre del jueves en Bolsa. Popular pagará el conjunto de la adquisición con acciones. Ofrece en papeles 1,115 títulos de nueva emisión del banco que preside Ángel Ron por cada acción de Pastor y de 30,9 acciones de nueva emisión de Popular por cada obligación necesariamente convertible del Pastor.

La capitalización de Pastor asciende a 830 millones de euros, a la que hay que sumar los 176 millones que valen los convertibles; es decir, el valor total de la entidad gallega se sitúa en poco más de 1.000 millones. Pastor es seis veces más pequeño que Popular, y tiene unos activos de 31.000 millones de euros. Cerró el primer semestre con un beneficio de 38,16 millones, el 38% menos.

Esta operación, primera que se produce para reforzar el capital de un banco tras la reestructuración de las cajas, creará el quinto mayor grupo financiero de España, y le aleja aún más de su más directo competidor, Sabadell, quien también había presentado una oferta por el grupo gallego.

La nueva entidad financiera contará con unos activos de 174.000 millones de euros. Popular ya ocupa este puesto en el ranking con sus activos de 143.136 millones, pero la integración del banco gallego aumentaría la distancia que mantiene con Sabadell (95.049 millones de euros) y le acercaría a los cuatro grandes de la banca: Santander (1,23 billones), BBVA (568.705 millones), Bankia (285.479) y CaixaBank (273.387 millones).

La valoración que ha hecho Popular de Pastor es la más alta realizada en lo que va de año. Ha sido de 0,75 veces el valor en libros del banco gallego, cuando Bankia salió a cotizar en julio a unas 0,4 veces y el FROB ha valorado Novacaixagalicia a 0,15 veces. Según los datos recopilados por Factset, Bankinter, Sabadell y Santander cotizan a unas 0,7 veces su valor en libro, mientras que el propio Popular lo hace a unas 0,6 veces.

El anuncio de la absorción de Banco Pastor por parte de Banco Popular se produce tras casi tres meses de negociaciones entre Pastor y Popular por un lado, y Pastor y Sabadell por otro.

Tanto el banco con sede en Madrid como el catalán saben que es un momento histórico y que es ahora cuando se van a crear los grandes gigantes financieros que operarán en las próximas décadas. Es la auténtica reconversión bancaria, "y hay que aprovechar el momento. No podemos dejar pasar nada. Estudiamos y estudiaremos todas las previsibles operaciones que se puedan presentar para crecer y para ser más solventes. Ahora o nunca", declaraba hace unos días el responsable de un banco mediano. Y dicho. Las dos primeras oportunidades se presentaron casi a la vez. Banco Pastor, cuyo tamaño es demasiado pequeño para seguir en solitario dadas las dificultades para conseguir negocio en la actualidad y por las pérdidas esperadas que podrían aflorar en breve en el grupo, y CAM, intervenida el 22 de julio.

Entre ambas hay una muy clara diferencia. Banco Pastor ha elegido a su acompañante, mientras que CAM no y será una subasta donde se decida su destino. Pastor, tras suspender en los test de estrés europeos el pasado mes de julio, recibió el aviso del Banco de España para que buscará un compañero para fusionarse. Tendría que buscar un novio antes de que se celebrasen las elecciones generales del 20 de noviembre.

Y así fue. Aparecieron dos, los mismos que hace casi dos años estuvieron cortejándole, Popular y Sabadell.

Popular, que inicialmente iba a pujar por CAM, envió el pasado 23 de septiembre al Banco de España una carta renunciando a presentarse a dicha subasta. Ángel Ron había conseguido su aliado, José María Arias, presidente de Pastor. Dos gallegos que se conocen bien.

La oferta de Popular superaba a la de Sabadell ligeramente, según varias fuentes financieras, lo que derivo en que el grupo gallego se decidiese por la opción de Ron, aunque a Arias los tiempos del anunció de la operación le han cogido un poco desprevenido.

Pastor, de hecho, ha convocado una reunión de su consejo de administración para este domingo, 9 de octubre, con el fin de analizar la oferta. Popular, mientras, celebró la reunión de su principal órgano de gobierno el viernes por la tarde, dos horas después de que la CNMV suspendiera la cotización de ambos bancos ante las sospechas de que se había producido una filtración de la operación al comprobar que las acciones de la entidad gallega subían un 5%, mientras que las de Popular lo hacían en un 1,34%. Comisiones Obreras, de hecho, ha pedido que la CNMV investigue esta previsible filtración de la operación. Popular y Pastor esperaban anunciar su alianza el próximo lunes.

La oferta de Popular se dirige al 100% del capital de Pastor, si bien está condicionada a la consecución de al menos el 50,1% de los títulos.

La historia de Pastor se remonta a hace 230 años. Desde entonces se ha mantenido independiente. Hace casi dos años, incluso consiguió dar esquinazo a Popular primero y luego a Sabadell, que se coló en el cortejo que había iniciado Ángel Ron.

Popular, creado en 1926, también había optado hasta ahora por mantenerse fuera del baile de las fusiones, aunque había tenido algún que otro escarceo. La Caixa, de hecho, llegó a acercársele hace un año para proponerle una operación corporativa antes de que la caja catalana creará su banco, ahora CaixaBank.

Hace dos años los dos banqueros gallegos, Ángel Ron y José María Arias, no se entendieron, pero las circunstancias han cambiado considerablemente y Pastor no podía seguir solo.

Popular también necesita una operación para reforzarse y crecer. "La huida hacia delante es necesaria para la banca doméstica", señala un alto ejecutivo de uno de los bancos.

Las pruebas de estrés realizadas por la autoridad europea en julio han sido determinantes para el futuro de Pastor, cuyo resultado no paso el aprobado si no se tienen en cuenta las medidas mitigadoras.

Así, en el escenario adverso en estas pruebas Pastor afloraba una pérdida esperada de 2.611 millones de euros en dos años. Para toda la vida de la cartera de activos (unos 10 años) la pérdida prevista se eleva a 3.000 millones, de los que tiene provisionado 1.700 millones. De ahí que el comprador ha tenido que tener en cuenta que Pastor tendrá números rojos por unos 1.300 millones de euros. No en vano, el grupo que preside José María Arias esperaba tener ya pérdidas en 2012.

No hay negocio, la morosidad sigue subiendo y ya quedan muy pocas opciones para realizar plusvalías que le salven la cuenta de resultados.

Además, y pese a contar con un núcleo de accionistas estable y que supera el 50% del capital, el banco necesitaría realizar una ampliación de capital para reforzarse y los tiempos parecen indicar que la entrada de fondos ahora serían un parche para el futuro, ya que se espera que la mala situación bancaria se prolongue en 2012 y parte de 2013, según apuntan varias fuentes.

Aunque ni en Popular ni en Pastor explican cuál podría ser el futuro organigrama del nuevo grupo financiero varias fuentes coinciden en señalar a Ron como presidente ejecutivo, mientras que Arias sería vicepresidente también ejecutivo. Las dudas están en el consejero delegado, ya que Popular carece de este cargo, y en Pastor está ocupado por Jorge Gost, que proviene curiosamente de Banco Popular como otros directivos del grupo gallego.

El nuevo grupo mantendrá la marca Pastor en Galicia, donde entre ambas redes suman 390 oficinas, de las que 231 pertenecen a Pastor. Popular conoce perfectamente el mercado gallego, entre otras razones porque hasta hace dos años contaba con una marca propia en esta región, Banco de Galicia, que absorbió como hizo con el resto de sus marcas regionales. Pese a ello, Popular estuvo examinando las oficinas sobrantes de Novacaixagalicia que puso en venta hace unos cuatro meses, pero la red no le convenció, como al resto de los previsibles interesados en entrar en Galicia.

De finalizar felizmente esta operación, Galicia sería el segundo mercado de Popular. El primero seguiría siendo Andalucía, donde tiene una fuerte presencia por otra de sus marcas regionales absorbida hace dos años, Banco de Andalucía. Le sigue Madrid y Cataluña.

El principal accionista de la futura entidad resultante será la sindicatura de accionistas de Popular, con alrededor de un 9% del nuevo grupo. El segundo será la Fundación Barrié de la Maza, con aproximadamente el 7% del capital del nuevo banco (la Fundación controla el 42% de Pastor). Tanto la Fundación como Amancio Ortega, que tiene el 5% de Pastor, han sido consultados para comprobar si aprobaban o no la operación. La respuesta ha sido positiva.

Como es lógico, la operación cuenta con el beneplácito del Banco de España. La AEB y varios bancos dieron también la bienvenida a la operación. CC OO ha reclamado que esta fusión no lleve consigo medidas traumáticas para la plantilla, algo que parece que puede conseguir.

Las cifras

18.235 empleados sumarían los dos bancos si prospera su fusión.

20,7% es el peso del crédito promotor en la cartera de préstamos de Banco Pastor. En Popular asciende al 17,7%.

12.184 millones de euros es el importe al que ascienden los compromisos de deuda de Popular y Pastor en 2012 y 2013.

344 millones de beneficio sumaron las dos entidades juntas hasta junio.