Mantiene tipos al 1,5% pero anuncia la compra de cédulas por 40.000 millones y subastas a 12 y 13 meses

Trichet deja a la banca blindada de liquidez para afrontar su recapitalización

El BCE no sucumbió a las presiones y dejó los tipos al 1,5%. Reconoció que los riesgos económicos se han "intensificado" y retomó medidas extraordinarias para luchar contra la crisis. Realizará subastas a 12 y 13 meses y comprará cédulas por valor de 40.000 millones. Medidas diseñadas para blindar de liquidez al sistema financiero y dejarlo así listo para abordar el proceso de reestructuración que se avecina a consecuencia de la crisis de deuda soberana.

Trichet deja a la banca blindada de liquidez para afrontar su recapitalización
Trichet deja a la banca blindada de liquidez para afrontar su recapitalización

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, deja las bajadas de tipos de interés a su sucesor Mario Draghi. La última reunión del francés al frente de la institución se saldó sin las sorpresas que anhelaba el mercado. Ya con los pies en la tierra, la mayoría de expertos esperaba un mantenimiento de tipos, inyecciones de liquidez a largo plazo para la banca y la aplicación de medidas extraordinarias para desatascar el mercado de emisiones de deuda. Tres pronósticos que se cumplieron.

Con la reestructuración de la deuda griega a la vuelta de la esquina, y sin que deje de planear la amenaza de suspensión de pagos, el BCE quiere asegurar el correcto funcionamiento del sistema financiero y las medidas anunciadas ayer emularon a las tomadas tras la quiebra de Lehman.

La decepción se la llevaron aquellos que apostaban por actuaciones más contundentes o un recorte de tipos. Y es que el BCE ni tan siquiera dio indicaciones sobre cuándo se producirá. "No hubo ninguna pista sobre un recorte de tipos en noviembre. Esto sugiere que si va a bajarlos como esperamos dado el deterioro económico, probablemente lo hará en la reunión del 8 de diciembre", auguran desde Barclays.

Trichet se muestra contrario al apalancamiento del fondo de rescate

Después de dos subidas del precio del dinero este año, la última en junio, Trichet no ha querido rectificar. Reiteró que los tipos están bajos y volvió a escudarse en la subida de precios. "La inflación sigue elevada y probablemente se mantendrá por encima del 2% en los próximos meses para caer después", explicó. "La perspectivas económicas están sujetas a una elevada incertidumbre y los riesgos se han intensificado", advirtió la autoridad monetaria.

El veredicto de Trichet sobre la economía y su constatación de que las medidas extraordinarias se adoptan para restaurar segmentos del mercado que no funcionan adecuadamente (léase interbancario y mercado de capitales) fueron mensajes que al final cotizaron favorablemente en las Bolsas. El Ibex subió un 2,68% hasta los 8.704,8 puntos; el Euro Stoxx sumó un 3,18% y en el resto de la región las subidas rondaron el 3%. El euro, sin embargo, retrocedió en un primer momento para cerrar en 1,343 dólares, mientras que los precios de los bonos españoles, portugueses e italianos repuntaron.

El BCE se ha visto obligado a sacar la artillería pesada y al final el mercado lo agradeció. La novedad ayer fue el anuncio de dos subastas a 12 meses este mismo mes -un plazo al que no recurría desde diciembre de 2009- y otra a 13 meses que se realizará en diciembre. El BCE recordó además que seguirá adelante con las subastas a 3 meses previstas para enero, febrero, marzo, abril, mayo y junio del próximo ejercicio. Medidas que garantizarán la barra libre de liquidez a la banca hasta al menos junio de 2012, clave para eliminar las dificultades de financiación.

Trichet también tomó medidas ayer para reanimar el mercado de capitales. Anunció que reactivará las compras de cédulas, un programa al que destinará 40.000 millones y que tendrá repercusión inmediata en el mercado puesto que podrá adquirir tanto emisiones nuevas como las cotizadas en el secundario. Las compras arrancarán en noviembre y se mantendrán hasta octubre de 2012. En el primer programa, que duró hasta junio de 2010 se destinaron 60.000 millones, lo que facilitó que los bancos pudieran emitir deuda.

Quizá la mayor decepción para el mercado ayer fue conocer que el BCE se muestra contrario a apalancar el fondo de rescate. Rechaza la idea de convertirlo en un banco que se pueda financiar en el BCE. "El consejo no ve apropiado que el banco central apalanque el EFSF", comentó la autoridad monetaria.

El Banco de Inglaterra compra activos

Como contraste al BCE, el Banco de Inglaterra anunció compras adicionales de activos por 75.000 millones de libras, lo que aumenta el total del programa a los 275.000 millones, al tiempo que dejó los tipos de interés en un mínimo del 0,5%.

"Mientras que la inflación sigue siendo un problema para el BCE, el Banco de Inglaterra se siente cómodo con la expansión cuantitativa pese a que el IPC se acerque al 5%", comenta Azada Zangana, economista europeo de Schroders.