Declaraciones del director general

Pemex: el consejo de Repsol nunca discute el pobre desempeño de la acción

Juan José Suárez Coppel, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), ha criticado que en el consejo de administración de Repsol nunca se discuta el pobre desempeño bursátil de la acción de esa empresa, al tiempo que negó que la petrolera mexicana sea competidora de la española.

En una entrevista concedida a la emisora MVS, el directivo mexicano manifestó que desde que entró en 2005 la nueva administración de Repsol, presidida por Antonio Brufau, hasta la fecha "el precio de las acción de Repsol ha aumentado un 2%" en total, mientras que "las petroleras integradas internacionales han subido alrededor del 25% o 30%". "Hay potencial para tener mejores resultados", apuntó.

Pemex, con el 9,41% de Repsol, y Sacyr, con el 20,01%, anunciaron a finales del pasado agosto la sindicación de los derechos de voto de sus participaciones con el objetivo de incrementar su peso en la gestión de la petrolera española, lo que ha generado una ola de críticas por parte de la dirección de Repsol, que ha intentado impedir el acuerdo.

El mismo pone a Pemex y a Sacyr cerca del límite del 30%, a partir del cual tendrían que lanzar obligatoriamente una oferta pública de adquisición (opa) por Repsol, como establecen las leyes.

REPSOL 14,67 1,49%

"Nosotros no somos socios de Sacyr, nuestra relación consiste en que los dos somos accionistas de Repsol y tenemos una visión conceptual (compartida) de qué queremos", sostuvo Suárez Coppel.

Lo único que Pemex y Sacyr buscan es mantener la españolidad de Repsol, "tener un mejor gobierno corporativo de mejores prácticas a nivel internacional" -que implica separar el rol de presidente del consejo de consejero delegado (ambos cargos en manos de Brufau)- y "que mejore el retorno de la acción y el desempeño económico de la empresa", explicó.

Suárez Coppel subrayó que Pemex está preocupada por lo que ocurre en Repsol porque tiene "una inversión importante desde hace 30 años", y porque desde entonces existen mejores posibilidades para la firma y opciones de colaboración entre ambas.

"æpermil;ramos el accionista perfecto, siempre votábamos a favor y nunca decíamos nada, por eso estábamos en el consejo. Ahora pasamos a ser un mejor accionista para los demás accionistas, un accionista activo que busca mejorar el valor de la empresa", puntualizó.

De otra parte, negó que exista un conflicto de interés de Pemex en Repsol y que la firma mexicana sea un competidor directo de la petrolera española, como aseguran los detractores de su alianza con la constructora Sacyr.

Ese argumento fue utilizado por la mayoría del consejo de la petrolera española para suspender recientemente el ejercicio de los derechos de voto de Pemex y Sacyr en Repsol.

"La manera de sacar un consejero con argumentos de competencia o no competencia es a través de una asamblea general de accionistas", afirmó.

Suárez Coppel, que considera la suspensión del voto en el consejo una medida "ilegal" que impugnará por la vía judicial, aseveró que Pemex y Repsol no son competidores, aunque operen en la misma industria de hidrocarburos.

Explicó que ninguna de las dos compañías vende gasolina o refina petróleo en el territorio de la otra, y tampoco compiten por los mismos bloques de exploración, debido a que Pemex sólo está en México -país donde opera como un monopolio estatal y en el que Repsol tiene prohibido "explorar o explotar recursos".

"Tenemos miles de ejemplos en la industria de petroleras que son socias de otra para operar", agregó.

El directivo detalló que no consultó con el consejo de administración de Pemex el aumento de participación de la petrolera mexicana en Repsol, que pasó del 4,81% al 9,41% y costó unos 1.000 millones de euros (unos 1.300 millones de dólares), porque, entre otras cosas, la dirección de la firma consideró que la operación no fue por un "monto importante".