A fondo

La bomba de los cinco millones

La economía se acerca de nuevo a un estado comatoso que irremediablemente tiene su reflejo en el paro. Los datos de afiliación a la Seguridad Social vuelven a mostrar destrucción de empleo y al ritmo actual los cinco millones de parados es cuestión de meses. La única duda a resolver es si se alcanzarán en el tercer trimestre, cuya encuesta de población activa (EPA) se conocerá el 28 de octubre, o tras las elecciones. La bomba puede estallar en las manos del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, inevitable álter ego del Gobierno, o en las de Mariano Rajoy si, como dicen las encuestas, gana el 20-N.

Faltan 166.300 personas en la lista negra del Instituto Nacional de Estadística para llegar a los cinco millones de desempleados, según el último barrido de la encuesta de población activa, el del segundo trimestre del año. Todo parece haberse confabulado para que esta temida barrera sea superada. La economía ha vuelto a coquetear con la recesión, y la crisis, lejos de extinguirse, se recrudece. No ayudan las dos subidas de tipos de interés aplicadas este año, que han contribuido a endurecer más la financiación, la atonía del consumo y el letargo del sector inmobiliario, así como los ajustes presupuestarios que Estado y autonomías ensayan para combatir un déficit desbocado. La economía, en definitiva, pisa un terreno movedizo que tiene reflejo en un mercado laboral anémico.

Tras una larga, lenta y esperanzadora mejora hacia la estabilización del mercado y de la variable empleo, la curva de variación interanual de la afiliación a la Seguridad Social ha quebrado súbitamente su tendencia, y desde el pasado junio vuelve a mostrar destrucción de empleo estructural y, además, lo hace de manera acelerada. De hecho, septiembre se ha revelado como el mes con peor desempeño laboral de todo el año, con descenso del 1,34% interanual. Una proyección a largo plazo de estos datos no hace sino augurar más pérdidas de puestos de trabajo en los próximos meses, lo que hace inevitable que en términos de EPA los cinco millones estén doblando la esquina.

¿Tercer trimestre, cuarto? El empleo se ha desenvuelto francamente mal en agosto y septiembre en los registros de cotizantes de la Seguridad Social y neutralizará con creces el avance de julio. Todo queda en manos del comportamiento de los activos, cuyo crecimiento no habrá podido ser absorbido por el empleo. Tercer trimestre; cuarto a más tardar.