Crisis de deuda soberana

Alemania apunta a una mayor quita en Grecia

Merkel sugiere que podría elevarse el peso de la banca en la refinanciación de la deuda helena

Alemania abrió el debate sobre la contribución de la banca privada al rescate griego, que se materializó en la cumbre del pasado 21 de julio, en la que se acordó que los bancos acreedores asumirían una quita del 21% dentro de un plan de reestructuración de la deuda helena. Y justo cuando las instituciones europeas se disponen a desbloquear el paquete de ayudas por 8.000 millones de euros que deberá servir para evitar la suspensión de pagos griega, Alemania ha vuelto a poner sobre la mesa cuál debe ser el papel de las entidades financieras helenas en el rescate de Grecia, a la vista de que el mercado ya descuenta quitas a la deuda soberana de Atenas muy superiores al compromiso inicial adoptado por la banca.

La canciller Angela Merkel señaló ayer en declaraciones a la prensa griega que la troika -BCE, FMI y Unión Europea- deberá estudiar a su llegada a Atenas si es necesario renegociar los términos en los que la banca participará en la reestructuración de la deuda griega. Y añadió que "las cifras de septiembre, tal y como parece, son diferentes a lo que esperábamos dentro del programa acordado en julio", sugiriendo con ello una revisión. Sus palabras llegaron justo cuando en medios griegos se apuntaba a que la banca europea se había adherido en un 90% al plan de refinanciación de la deuda helena, en línea con las aspiraciones del gobierno de Papandreu. Asumirían así una quita del 21%, con un coste estimado en 37.000 millones de euros, frente al recorte del 50% que descuenta el mercado.

Reacción de la banca

La troika estudiará si el recorte previsto del 21% es ahora insuficiente

El citado plan de refinanciación de la deuda tuvo que salvar las reticencias del sector financiero europeo, que han vuelto a manifestarse ahora que se apunta a una contribución mayor. Joseph Ackerman, presidente de Deutsche Bank y del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), advirtió esta semana que "no es factible reabrir ahora el acuerdo" y fuentes financieras alemanas advertían ayer que no es momento de abrir nuevas conversaciones para asumir una quita mayor en la deuda griega. "Es muy importante que nos mantengamos firmes en este acuerdo para mantener la confianza", añaden.

Ante el revuelo, las propias autoridades alemanas se apresuraron a aclarar que no están presionando a la banca germana para aceptar una quita adicional en los bonos soberanos griegos. "Es muy pronto para hablar de eso. La prioridad ahora es desbloquear el último tramo de la ayuda a Grecia", señaló el portavoz del ministro de Finanzas.

La posibilidad de que la banca europea asuma un coste mayor del previsto por la pérdida de valor de la deuda griega es en todo caso una hipótesis que cobra fuerza y que centra los argumentos en favor de una recapitalización del sector.

Apoyo suficiente para aprobar el fondo

El Bundestag se convierte hoy en el foro en el que se decide el destino de la zona euro, al menos en primera instancia. El parlamento alemán someterá hoy a votación la reforma del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF en sus siglas en inglés), que ya obtuvo ayer el visto bueno del parlamento de Finlandia. Y a pesar de las fuertes críticas de la oposición alemana y del propio entorno de la coalición de Gobierno, todo apunta a que el Bundestag dará su aprobación. Se habrá conseguido así superar el trámite político más espinoso para dar nuevos poderes al fondo de rescate, como la compra de deuda soberana europea en el mercado secundario -muy discutido en el Bundesbank- y las inyecciones de capital en entidades financieras.

La ratificación del fondo está asegurada gracias a que los principales partidos de la oposición han anunciado su voto a favor, aunque también se esperan votos en contra del propio partido de la canciller Angela Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), y de su ala bávara, la Unión Socialcristiana (CSU).

En Finlandia, país muy crítico con las ayudas a Grecia, la reforma del fondo fue aprobada ayer por 103 votos a favor y 66 en contra.