Foros Cinco Días

El PP descarta eliminar Patrimonio si gana el 20-N, pero lo "dejará morir"

Plantea una nueva reforma tributaria que incentive el ahorro de familias y empresas

El impuesto sobre el patrimonio tiene fecha de caducidad y lo vamos a dejar morir". Con estas palabras anunció ayer el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, que su partido renuncia a suprimir un tributo que el Gobierno recuperó para los ejercicios 2011 y 2012. Durante su intervención en el Foro CincoDías, patrocinado por Accenture y Banco Sabadell, Montoro trazó las líneas maestras que seguirá el PP si finalmente Mariano Rajoy se convierte en el nuevo inquilino de La Moncloa después de las elecciones del 20-N.

Respecto al impuesto sobre el patrimonio, Montoro destacó que el Gobierno solo lo reinstauró para este año y el siguiente. El futuro Ejecutivo tiene tiempo suficiente para que la recuperación no tenga efectos ya que el impuesto sobre el patrimonio del ejercicio 2011 se abona en junio de 2012. Sin embargo, Montoro aseguró que el PP mantendrá el tributo. Hasta ayer, ningún dirigente del PP se había pronunciado con esa contundencia. Ello implica que las fortunas superiores a 700.000 euros pagarán el impuesto sobre el patrimonio durante dos años.

El portavoz económico no aclaró qué postura adoptarán las comunidades autónomas gobernadas por el PP, que tienen capacidad para fijar una bonificación del 100% sobre el impuesto de patrimonio y, por tanto, dejar sin efecto la recuperación del tributo.

Montoro aboga por recuperar la deducción por vivienda para todas las rentas

Lo que sí dejó claro Montoro ante un aforo completo de empresarios es el compromiso del PP de no subir impuestos. Es más, recalcó que su partido apuesta por una rebaja general de los tributos cuando "España tenga crecimiento". En cualquier caso, abogó por recuperar cuanto antes la deducción por compra de vivienda habitual en el IRPF si el PP gana las elecciones. El actual Ejecutivo incluyó en los Presupuestos de 2011 la eliminación de este beneficio fiscal para las rentas superiores a 24.100 euros. Montoro, en este sentido, rechazó la idea esgrimida por el Gobierno que culpabiliza a la deducción por vivienda del boom inmobiliario que precedió a la crisis. Y señaló que la propuesta del PP pasa por limitar la deducción, actualmente fijada en 9.015 euros anuales por contribuyente.

Un IVA reducido para el turismo

Para el portavoz del PP, España precisa de una reforma tributaria que incentive el ahorro familiar y de las empresas. Así, abogó por modificar el tratamiento fiscal del ahorro en el IRPF. Actualmente, se aplica un gravamen del 19% a los primeros 6.000 euros de beneficio y un tipo del 21% a partir de ese umbral. Por otro lado, apuntó que su partido incluirá en su programa electoral una reducción del tipo del impuesto sobre sociedades para pymes. "Serán las empresas quienes nos sacarán de la crisis", señaló para justificar la rebaja fiscal.

Otra de las medidas fiscales que prometió Montoro fue la de aplicar el IVA reducido del 8% en el sector turístico frente al 18% que se aplica en la actualidad. El turismo se ha convertido, junto al sector exportador, en la principal fuerza para asentar la recuperación económica y, por ello, el PP pretende mimarlo. Montoro aseguró que todas esas medidas persiguen impulsar la confianza, elemento indispensable para salir de la crisis. En este sentido apuntó, solemne, que "Europa no tendrá solución sin España".

Y para alcanzar ese objetivo es preciso que la financiación vuelva a las empresas. El PP propone modificar la legislación del IVA de tal forma que las empresas deban pagar el tributo en el momento de cobrar las facturas y no, como sucede ahora, cuando las emiten. Ello provoca que empresas deban adelantar a la Agencia Tributaria un IVA que aún no han ingresado y que dada la alta morosidad puede que nunca lleguen a cobrarlo.

En la misma línea, Montoro señaló que si su partido obtiene la confianza de los españoles se pondrán en marcha "cuentas de compensación" que permitan a las empresas descontar de su factura tributaria las deudas pendientes de la Administración pública. El retraso en los pagos de comunidades y ayuntamientos amenaza a día de hoy la viabilidad de muchas empresas.

El portavoz económico del PP reconoció que las encuestas electorales les son muy favorables, sin embargo, se mostró cauto. Y a la pregunta de si le decepcionaría no ser el futuro ministro de Economía, Montoro optó por sonreír y se limitó a decir que "lo importantes es participar de un proyecto ilusionante".