La caja se ha adjudicado ya inmuebles por valor de 2.657 millones de euros

CAM queda lista para subasta con una mora inmobiliaria del 62%

La morosidad con promotores inmobiliarios y constructoras de Caja Mediterráneo (CAM) alcanzaba ya el pasado mes de junio el 61,3% de su cartera de créditos, cuyo valor ascendía a 12.677 millones de euros. Además, la entidad se había adjudicado inmuebles en esta fecha por un importe de 2.657 millones de euros.

Poco a poco se van desvelando los entresijos de las cuentas de CAM, intervenida por el Banco de España el pasado 22 de julio. Según el informe remitido ayer por la auditora KPMG a la CNMV, la caja alicantina contaba a finales de junio con una morosidad con promotores del 61,3%. Del total de créditos en esta situación, 7.771 millones de euros, 6.437 millones eran dudosos y los 1.334 millones restantes son calificados como subestándar, es decir, con riesgo de entrar en impago.

A finales de junio, el volumen de préstamos vinculados al sector del ladrillo que tenía concedidos la caja ascendía a 12.677 millones, para los que contaba con un colchón de 3.912 millones en provisiones. Además, CAM se había adjudicado ya inmuebles por 2.657 millones.

La composición de la cartera de créditos inmobiliarios de CAM muestra además que el grueso del riesgo se encuentra en suelo, que aglutina 3.717 millones de euros de estos préstamos, y edificios en construcción, con 1.654 millones. El resto, se distribuye en 5.619 millones en hipotecas de viviendas terminadas y 1.687 millones en préstamos sin garantía hipotecaria.

Con esta radiografía, supervisada por el propio Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), queda despejado el camino para su valoración y la subasta de la caja, prevista para la segunda quincena de octubre. Y es precisamente el elevado perfil de riesgo de su cartera lo que ha llevado a los posibles candidatos a comprarla a exigir una serie de garantías, como que se establezca un Esquema de Protección de Activos (EPA) durante diez años que les blinde ante las sorpresas negativas. Una de las opciones que se está negociando es que, si las pérdidas alcanzan los 2.500 millones de euros, el FROB respondería sobre el 80% y el potencial comprador, del 20% restante. Si los números rojos superan esta cifra, respaldaría el 90%.

Parón del negocio

Pero el riesgo inmobiliario no es el único punto flaco de CAM. Según refleja la auditoría, durante el primer semestre la actividad de banca minorista generó unas pérdidas de 1.947 millones de euros. Los seguros, sin embargo, aportaron unas ganancias antes de impuestos de 34,96 millones de euros. En total, entre enero y junio el grupo ha publicado unos números rojos de 1.136 millones de euros y una morosidad del 19%. Su déficit de capital es de 2.800 millones.

Unas cifras que responden en parte a los momentos de inestabilidad que ha vivido la caja en los últimos meses, después de que a finales de marzo saltara por los aires su alianza en Banco Base con Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria y crecieran las dudas sobre el futuro de la entidad. Todo ello ha provocado la fuga masiva de depósitos -se calcula que los clientes han retirado unos 4.000 millones desde entonces-.

De hecho, la propia auditora destaca en su informe las amenazas, tanto externas como internas, que se presentan en un futuro. Dentro de los primeros, KPMG destaca el riesgo de una recesión económica en el segundo semestre de este año, la fuerte caída de las Bolsas, el parón del mercado inmobiliario y las elevadas tasas de desempleo. Y, respecto a los segundos, resalta que "la organización ha venido dedicando, en los últimos meses, una parte significativa de sus esfuerzos a los sucesivos intentos de lograr una integración con otra entidad, o al menos su recapitalización con la entrada de algún socio privado, en detrimento de la actividad de seguimiento, control y gestión de las operaciones propias de su negocio".

Manga ancha en el crédito hipotecario

Todas las cifras de riesgo en CAM son superlativas, también la morosidad hipotecaria, que ascendía al 5,6% a junio. La entidad tiene una cartera de crédito a los hogares para adquisición de vivienda de 19.601 millones de euros, de los que 2.656 millones -el 13,5%- se concedieron por encima del 80%. En esta parte de la cartera, la morosidad se dispara al 8,7%. Aun así, el grueso del crédito hipotecario, más de 10.000 millones de euros, se financió por entre el 50% y el 80% del valor de tasación.

Riesgos para el comprador

1. Vencimientos. Con motivo de la intervención, el Banco de España concedió a CAM una línea de liquidez por 3.000 millones de euros que está sirviendo para suavizar el impacto de la fuga de depósitos. Pero el gran desafío en liquidez está en el elevado volumen de vencimientos que afronta la caja, que se ha convertido en elemento determinante de cara a su subasta. Ese volumen asciende a 5.925 millones de euros en 2012, de los que 2.949 millones corresponden a emisiones avaladas por el Estado con las que se compensó el cierre del interbancario al inicio de la crisis. En 2013, CAM afronta vencimientos de 1.848 millones y, a partir de 2013, por un total de 12.132 millones.

2. Depósitos. El volumen de depósitos a la clientela con que cuenta CAM asciende a 39.591,8 millones de euros, de los que 28.108,3 millones son depósitos a plazo y otros 7.728,6 millones depósitos a la vista, los más susceptibles de ser retirados en momentos de incertidumbre.

3.Deuda soberana. El capítulo del riesgo soberano bien puede ser el único que da respiro a CAM. La caja tiene una exposición a deuda soberana de 5.665,4 millones de euros, en su inmensa mayoría a deuda pública española, por 5.102,4 millones. CAM solo cuenta con 3,2 millones de deuda griega; 7,8 millones de portuguesa y 28,8 millones de irlandesa.