Mercados de valores

La fusión de Deutsche Börse y Euronext se juega en el terreno de los derivados

La Bolsa es la que se lleva los grandes titulares, pero donde de verdad está el dinero es en el mercado de derivados. La fusión entre NYSE-Euronext y Deutsche Börse otorgará al nuevo gigante el control de este negocio (el 98% pasaría por esta nueva entidad). Es un mercado que en 2010 registró un escalofriante volumen de negocio de nada menos que 464 billones de euros.

La operación ya ha suscitado controversia ante la posición dominante que adquiriría el nuevo gigante transatlántico. La Bolsa de Londres y OMX-Nasdaq son los que están presionando más activamente para truncar la operación. Pero también la Comisión Europea tiene sus dudas al respecto.

Esta guerra tiene lugar en un momento en que la UE intenta ordenar el mercado de derivados, las máquinas de ultrafrecuencia y el negocio OTC (over the counter), las operaciones bilaterales que escapan al control de los supervisores. Cómo encajaría una empresa de estas dimensiones en este panorama regulatorio es una incógnita. El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, ha reconocido que examinará "cuidadosamente" la fusión.

Deutsche Börse se ha movido rápido y ha encargado un informe a la Hertie School of Governance, que concluye que ese casi monopolio sería una buena noticia. "El mensaje clave es que tenemos que pensar en global, no podemos circunscribirnos a Europa. La competencia es global. Y una plataforma única para negociar los derivados no solo incrementará las posibilidades de tener más estabilidad, también facilitará a los reguladores el establecimiento de una legislación más sólida", explica el profesor Henrik Enderlein, autor del informe, en declaraciones a CincoDías.

La clave de toda la operación reside en Liffe, el negocio de derivados de NYSE-Euronext. Fuentes cercanas a la operación señalaron a este periódico que Deutsche Börse no seguiría adelante en el eventual caso de que Bruselas obligara a desprenderse de Liffe para autorizar la fusión. Antes de que termine este mes, la UE tiene que publicar el Comunicado de objeciones, un documento en el que se fijarán las condiciones para aprobar una unión que daría paso a la mayor Bolsa del mundo. Todo el proceso debería estar completado para comienzos del año próximo.