Coto exclusivo de inversores institucionales

Los CDS, correa transmisora de la crisis de deuda soberana

La subida del precio de los seguros de impago se traslada al mercado de bonos y dificulta la financiación

El mercado de CDS (credit default swap) es opaco, bilateral y sin difusión clara de información. Un coto exclusivo de inversores institucionales y que, en muchos casos, registra unos volúmenes de negocio residuales, aunque con consecuencias directas en el mundo real, hasta el punto de llegar a estar en boca de los políticos, pese a que nadie sabe a ciencia cierta las cifras que en él se manejan. Los CDS son seguros de impago que cubren a su comprador del riesgo que asume al adquirir deuda de un emisor concreto. Los que juegan allí son los grandes agentes del mercado y, por eso, el resto de los inversores los toman como un termómetro de la situación. Al final, el encarecimiento de los CDS ha hecho de correa transmisora del miedo. El seguro de impago sobre España se ha duplicado desde abril, de 200 a 400 puntos: la presión sobre los bonos a 10 años, la referencia del mercado, ha precisado de la intervención del BCE para frenar su escalada. El bono cotiza al 5,35%.

La cámara de contrapartida central DTCC, una empresa privada norteamericana, cifra en 18.317 millones de dólares (13.360 millones de euros) el valor nocional neto de cobertura de los CDS sobre deuda española pública, cuyo montante total ronda los 588.000 millones de euros. Los cálculos de DTCC responden solo a los CDS que se liquidan allí. Otros muchos, al ser contratos bilaterales OTC (over the counter), se quedan sin registro. Un CDS de 400 puntos implica que un inversor pagará 400 euros para proteger una inversión de 10.000 euros. Es uno de los niveles más altos del mundo, si bien hay casos peores, como ha sucedido con Italia, cuyo CDS ha pasado en tres meses de 145 a 485 puntos.

Uno de los movimientos más significativos es el de Francia. El CDS está en 180 puntos, pero se ha encarecido desde julio un 125%. Los rumores a comienzos de agosto sobre los problemas de liquidez del sector bancario galo se han trasladado al valor de los contratos, que, en DTCC, ha pasado de 20.800 a 25.396 millones de dólares en un mes.

En todo caso, los movimientos exagerados de los CDS amenazan con volverse en contra del propio negocio. "Los CDS cada vez funcionan peor. Son muy caros y han perdido atractivo como herramienta de cobertura", explica un operador que pidió no ser identificado.

En el caso de impago, el comprador del CDS tiene que entregar al emisor del producto un número de bonos cuyo valor nominal equivalga a la cantidad protegida; a cambio recibirá el importe. Ninguna novedad cuando el dueño del CDS posee efectivamente los bonos cuyo riesgo estaba cubriendo. Pero el asunto puede convertirse en un lucrativo negocio cuando se ha comprado el CDS sin tener los bonos: estos bonos podrán adquirirse en ese momento a precio de derribo porque muchos bonistas estarán deseando deshacerse de ellos. Así el tenedor del CDS percibirá el importe del valor original de los bonos habiendo invertido en ellos mucho menos.

Grecia se convierte en un mercado inexistente

Lo que reflejan las cifras abismales de Grecia es un mercado que en realidad no existe. La rentabilidad de las letras a un año supera en el secundario el 140%, unos niveles a los que nadie hará nunca una emisión y que implican un descuento difícilmente aceptable por un tenedor de bonos. De la misma manera, el precio del CDS sobre bonos griegos a cinco años, el plazo que se usa de referencia, es de 5.021 puntos, demasiado costoso para que nadie esté interesado. Hay un dato más revelador todavía: las peticiones de compra de estos CDS son de 4.747 puntos. Es decir, hay una diferencia de 274 puntos entre el precio al que los inversores están dispuestos a comprar y el que los tenedores de CDS están dispuestos a vender. Las posibilidades de que pueda cruzarse alguna orden son remotas.

No es el caso de España, donde la horquilla de compra-venta es de apenas seis puntos. Aquí sí que hay actividad y conviene vigilarla.

Las cifras

30 billones es el valor nominal de las coberturas por CDS a nivel mundial, según datos del BIS.

86.310 millones de dólares es el valor neto de los CDS sobre deuda pública de Francia, Italia, España y Alemania en la DTCC.