Asumen la deuda de 1.500 millones del grupo de la familia Ruiz-Mateos

Los liquidadores de Marsans toman el control de Nueva Rumasa

El despacho Aszendia, especializado en reestructuraciones y liquidaciones, ha tomado el control de Nueva Rumasa a cambio de asumir la deuda de 1.500 millones del grupo de Ruiz-Mateos. La operación complica la labor de las administraciones concursales que gestionan ahora las empresas en concurso de la familia.

Ángel de Cabo Sanz
Ángel de Cabo Sanz

La familia Ruiz-Mateos ha traspasado el control de Nueva Rumasa al despacho valenciano Aszendia, especializado en liquidaciones y reestructuraciones de compañías. En un comunicado emitido el viernes por el bufete se indicó que la operación "se valora en 1.500 millones de euros", en un intento de dar apariencia de venta del grupo, cuando esa cantidad en realidad responde a la deuda de las empresas de Nueva Rumasa.

El traspaso, según comentaron el viernes expertos en materia concursal consultados por este diario, complicará la labor de las administraciones nombradas por el juez en los distintos concursos en los que están inmersos las compañías de Ruiz-Mateos. La operación se ha realizado con la misma opacidad con la que Aszendia llevó a cabo la toma de control del grupo Marsans, en junio del año pasado. Al igual que ocurrió entonces, la empresa valenciana aseguró el viernes en su comunicado que su objetivo es mantener la actividad y "evitar el desmembramiento del grupo y alcanzar una sostenible vía de convenios que consoliden el futuro de las distintas compañías". En el caso de Marsans, a las pocas semanas del traspaso quedó claro que la labor de los profesionales de Aszendia iba encaminada desde un principio a la liquidación del centenario grupo turístico (en abril de este año el juez del concurso de Marsans inició el proceso de liquidación del grupo de Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual).

Como también ocurrió en Marsans, Aszendia ha llevado a cabo la operación a través de una sociedad adquirida para ese fin. Si con el grupo de Díaz Ferrán se empleó una empresa, Posibilitumm, cuyo objeto social era el comercio de animales exóticos, para Nueva Rumasa han utilizado la sociedad Back in Business, dedicada al comercio de artículos de belleza. En el comunicado el despacho evita en todo momento referirse a Aszendia y habla de "el grupo empresarial propiedad del empresario Ángel de Cabo".

En un esfuerzo de transparencia inédito hasta ahora, el despacho valenciano envió el viernes en su comunicado fotografías de los dos principales directivos de Aszendia, Ángel de Cabo -del que este diario publicó el pasado año una imagen tomada de una página de internet de una empresa en Libia- e Iván Losada.

De acuerdo a datos del Registro Mercantil, Back in Business tiene como administrador a la sociedad Activos y Patrimonio de Futuro, dedicada a la actividad inmobiliaria, con un patrimonio inferior a los 200.000 euros y pérdidas, en 2009, de 372 euros. Esta última sociedad se denominaba hasta abril de este año Belqueba, que de acuerdo a distintos foros ha estado en concurso de acreedores.

En un comunicado emitido el viernes por la tarde, José María Ruiz-Mateos manifestó que debido "a la injusta, cruel, encarnizada y continuada persecución, nunca jamás conocida, se han visto obligados a malvender las empresas del grupo a precios irrisorios, cuyos importantísimos activos están valorados en unos 6.000 millones de euros".

Aszendia

Empresas 'adquiridas' por De Cabo Sanz

Marsans: en junio de 2010, al tiempo que Marsans entraba en concurso, anunciaban su adquisición. En abril el juez inició su liquidación. La administración concursal solicitó al juez retirar a Aszendia de la gestión.

Teconsa: la empresa de Martínez Núñez entró en concurso en 2009 y Aszendia tomó el control poco después. La administración concursal considera que está abocada a la liquidación.