Pequeños gigantes | UAV Navigation

Vuelan alto sin necesidad de pilotos

En apenas siete años, UAV Navigation ha logrado por méritos propios situarse en la élite mundial de fabricantes de vehículos aéreos no tripulados y de sistemas de control de vuelo

Silenciosos, pequeños como un juguete (eso sí, muy caro) y letales hasta rendir ejércitos, dejaron boquiabierto al mundo entero cuando, tras la operación Tormenta del Desierto en la Guerra del Golfo, se reveló que aviones no tripulados consiguieron, por primera vez en la historia, que soldados, en este caso iraquíes, se rindieran ante un robot, el UAV Pioneer. Ese fue su estreno mediático y las guerras, el caldo de cultivo para impulsar la necesidad de crear prototipos sin aviadores para espiar al enemigo sin correr riesgos.

Hoy, los Unmanned Aerial Vehicles (UAV), o Vehículos Aéreos no Tripulados, se han convertido en complejos Sistemas Aéreos no Tripulados (UAS, Unmanned Aerial Systems), aviones y helicópteros sin pilotos, con total autonomía para realizar misiones, que han escapado del ámbito meramente militar para llevar a cabo funciones civiles tan dispares como la vigilancia de fronteras, de laboratorios de droga, la gestión de catástrofes o acontecimientos deportivos.

En un sector tan complejo, dinámico y puntero como la aeronáutica, una empresa de capital 100% español y que no ha recibido subvenciones, UAV Navigation, ha logrado en apenas siete años el reconocimiento internacional al situarse entre los líderes mundiales del sector junto a estadounidenses, sudafricanos e israelíes, y que sus productos se vendan en todo el mundo con clientes tan exigentes como el propio Ejército israelí, y tan diferentes como policías y cuerpos de seguridad de todo el mundo, departamentos de gestión de tráfico, empresas como Iberdrola, Indra o RedBull, o el Campeonato del Mundo de Motociclismo, en la categoría de MotoGP.

Aviones y helicópteros se utilizan tanto en misiones militares como en aplicaciones civiles

Hasta lograrlo, tres técnicos, Juan Luque (managing director e ingeniero aeronáutico), Guillermo Parodi (chief technical officer e ingeniero de telecomunicaciones) y Salvador Fernández (technical development flights testing y un genio de la mecánica, experto en aeromodelismo), decidieron abandonar sus trabajos y montar su empresa al estilo californiano: encerrándose en un garaje.

UAV Navigation nace en 2004 y hoy día es "prácticamente la única empresa europea que fabrica un instrumento capaz de calcular la posición, velocidad y orientación de un vehículo y tomar control de él, en las condiciones que lo hace el nuestro y con el tamaño, peso y precio que tiene", explica Parodi, y recalca orgulloso que, en el ámbito internacional, "nuestro producto ha tenido un éxito enorme. Nunca antes una empresa española le había vendido instrumentos aeronáuticos a las compañías israelíes, por ejemplo".

En España han recibido el respaldo del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) para el proyecto Cenit Sintonía, sistemas no tripulados orientados al nulo impacto ambiental. No en vano se sitúan en la élite mundial en el diseño, desarrollo y producción de pequeños UAV, sistemas de control de vuelo (FCS, Flight Control Systems) y equipos inteligentes para reconocimiento, vigilancia e inspección de misiones no militares e Istar (Intelligence, Surveillance, Target Acquisition and Reconnaissance). Entre estas aplicaciones, los aviones UAV se utilizan en la prevención y lucha contra incendios, control de fronteras, rescates marítimos como robots submarinos, localización de bancos de pesca, supervisión de tendidos eléctricos e, incluso, pueden funcionar como antenas repetidoras de señal de televisión o telefonía móvil y en la vigilancia y seguridad de barcos mercantes y atuneros frente a los piratas marítimos.

Se han especializado en "soluciones llave en mano y aplicaciones a medida de las necesidades de cada cliente", precisa Juan Luque. Con casi una treintena de empleados y una filial, Alpha Unmanned Systems, suministran prototipos a clientes de Estados Unidos, España, Australia, Sudáfrica, Israel, Suramérica y Asia, donde consideran a China "una enorme oportunidad de negocio" y, además, matiza su socio, Parodi, ya "no solo hacemos el instrumento central de los aviones no tripulados, sino que hacemos aviones y helicópteros no tripulados completos".

Justifican la clave de su éxito en el esfuerzo, el trabajo y en la ausencia de subvenciones, lo que consideran como "una búsqueda ineficaz".

'California dreaming'

Ni viven en California ni son estadounidenses ni han sido los primeros que montan su empresa en un garaje. Todavía no se atreven a tutear a William Hewlett y David Packard (Hewlett-Packard) ni mucho menos a Steve Jobs (Apple), ni aspiran a codearse con Chat Hurley y Steve Chan (Youtube) o Larry Page y Sergey Brin (Google), y tampoco han pisado Silicon Valley.

Su territorio es Alcobendas (Madrid), pero como todos ellos, utilizaron la cochera para convertir su idea en un caso de éxito. Hoy pueden presumir de estar entre los tres grandes del sector de sistemas de control de vuelo para aviones no tripulados, aunque hasta que fundaron UAV Navigation, en 2004, el camino de Juan Luque, Guillermo Parodi y Salvador Fernández "ni fue fácil ni estuvo exento de baches, esfuerzos, sacrificios y hasta alguna crisis familiar", recuerda divertido Parodi. Entonces rondaban los treinta y tantos años y tenían fe ciega en su proyecto, además de complementarse como piezas exactas de un mismo engranaje. Luque era el encargado de diseñar los programas o aplicaciones para realizar tareas específicas (software), el cometido de Parodi era crear los dispositivos físicos (hardware) y a Fernández le tocaba probar y hacer volar los prototipos.

Y una vez logrado, les quedaba otra tarea ardua: "Sin subvenciones, sin clientes y sin reputación", los contactos los tenían que hacer más que "a puerta fría, congelada", pero una empresa vasca de atuneros -sus dispositivos se utilizan en la localización de bancos de pesca- fue suficiente para abrir puertas y fronteras.

Más que aviones, 'cajas mágicas'

Aviones como el Atlantic y helicópteros como el Sniper XL son los productos más visibles y vistosos de UAV Navigation. Pero además, son especialistas en cajas mágicas, una especie de caja negra de los aviones convencionales que, a diferencia de estas, no graban datos, sino que los transmiten en tiempo real. Calculan altura, latitud y longitud desde tres ángulos diferentes.

Estos aparatos se utilizan en el Mundial de MotoGP, equipados con una cámara, Gyrocam, que permite medir la posición e inclinación de la moto y transmiten imágenes en directo de la carrera y de la moto. Estos equipos también se usaron en la carrera aérea del Campeonato del Mundo de Red Bull Air Race en 2009.

Datos básicos

Facturación. El primer año facturaron un millón de euros y así siguieron durante los siguientes cuatro años. En 2011 sus previsiones se cifran en cuatro millones de euros, en línea con el plan de negocio, aunque reconocen que la crisis también les está pasando factura y las expectativas de venta se han visto retrasadas por la coyuntura económica.

Equipos. Cada contrato puede suponer un millón de euros para la empresa. El coste de un UAV, ya sea avión o helicóptero, se cifra entre 500.000 y un millón de euros, y los dispositivos inteligentes, como las "cajas mágicas", entre 300.000 y 500.000 euros. Como curiosidad, los sensores que llevan las mismas son baratos y proceden de la automoción.

Instalaciones. UAV Navigation tiene su sede en Alcobendas (Madrid) aunque cuenta con una oficina en Estados Unidos y trabaja con socios colaboradores en diversas partes del mundo.

Bajo coste. Una ventaja más de los UAV es su bajo coste por operación. Mientras que mantener en vuelo una avioneta convencional cuesta entre 500 y 600 euros la hora, un prototipo UAV vuela por 100 euros la hora.