El deterioro nacional e internacional durante el verano lastra la recuperación

Funcas rebaja aún más la previsión de crecimiento de España

El Gobierno cada día está más solo. Su previsión de que la economía nacional crezca este año un 1,3% empieza a ser una quimera que solo el propio Ejecutivo se cree mientras los analistas rebajan uno tras otro sus previsiones tras un aciago verano.

Funcas es solo uno más de una lista que ya empieza a ser larga. Los analistas nunca se han creído la previsión de crecimiento de la economía para este año que maneja el Gobierno, pero cada mes que pasa la diferencia es más grande. Mientras el Ejecutivo se mantiene en sus trece con el argumento de que en otras épocas acertó más que los expertos, estos últimos se han dedicado a revisar sus estimaciones tras los acontecimientos del verano.

El último en unirse ha sido el panel de expertos de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), que ha recortado dos décimas su anterior previsión realizada en mayo. Su apuesta ahora es que el PIB nacional crezca un 0,7%, frente al 0,9% de hace solo unos meses. Pero la rebaja más contundente es la de 2012, año para el que Funcas contaba con crecer un 1,5% y ahora se conforma con el 1%.

¿Qué ha pasado? El crecimiento del segundo trimestre, un anémico 0,16%, está en línea con lo que esperaba el panel de expertos, pero para el conjunto del año "las perspectivas han empeorado sensiblemente", explica Funcas.

En primer lugar está el contexto internacional, que se ha deteriorado tanto en Estados Unidos, donde de recuperación se ha pasado casi a estancamiento y el empleo no da señales de mejorar, como en la zona euro, con el frenazo de Alemania a la cabeza.

En segundo lugar está la crisis financiera mundial, que "ha arreciado en los últimos meses, ligada al agravamiento de la crisis de deuda pública europea," y que se está aproximando "a la situación vivida tras la quiebra de Lehman".

Y también están los alabados por unos y denostados por otros paquetes de austeridad, "que añaden más dificultades a la recuperación", añade Funcas.

Y después está España, cuya fuente del débil crecimiento han sido las exportaciones y que sigue presentando una importante necesidad de financiación frente al exterior. Con estas condiciones, el escenario actual fuerza un "deterioro sensible de las expectativas para los próximos trimestres". A eso se une el impacto del ajuste en las cuentas públicas, con una previsión de que tengan que endurecerse aún más a lo largo del año, y de unos indicadores publicados al inicio del tercer trimestre que apuntan a un empeoramiento de la actividad. El resultado es una merma en las expectativas de crecimiento y la consecuente rebaja de la previsión de PIB por parte de Funcas para este año y el que viene.