La compañía deja de pagar 61 millones

El auditor vuelve a dudar de la continuidad de Ezentis

Ya casi es una costumbre, pero el auditor ha vuelto a poner en cuestión la viabilidad de Ezentis a la vista de sus cuentas del primer semestre.

Ya lo hizo a cierre del año 2010 y ahora la situación ha empeorado. Así que el auditor, PricewaterhouseCoopers, ha vuelto a llamar la atención sobre el estado de las finanzas de Ezentis en su informe sobre las cuentas del primer semestre.

El fondo de maniobra de esta compañía ya era negativo en 2010, pero ahora lo es más. Son 107 millones de desfase, fruto de las "significativas" pérdidas en las que ha incurrido Ezentis en este periodo y la ausencia, hasta ese momento, de acuerdos con los acreedores para refinanciar deuda o para la venta de activos (el famoso jet privado que la compañía compró junto con Sedesa hace poco más de un año sigue sin encontrar comprador). Además, la dueña originaria del jet, la constructora Sedesa, está en preconcurso de acreedores. "Todas estas circunstancias ponen de manifiesto la existencia de una incertidumbre significativa sobre la capacidad del grupo para seguir con sus operaciones", alerta el auditor.

Este informe está escrito antes de que Ezentis lograra refinanciar 20 millones de euros, a un plazo de 20 años y con tres de carencia, de sus negocios fotovoltaicos, para los que ha conseguido una nueva financiación de 2,3 millones de euros. Pero también es cierto que el informe de auditoría constata que la compañía de infraestructuras y tecnología ha dejado de pagar 61 millones de euros en deudas de acreedores financieros y de otro tipo que estaban vencidas al término del primer semestre.

La propia Ezentis reconoce sus problemas financieros, pero defiende considerarse una "empresa en funcionamiento" por los planes que están en marcha en el grupo para salir de la situación en la que se encuentra. El plan de salvamento en el que trabajan los directivos de la compañía pasa por la incorporación de nuevos socios (algo que todavía no se ha conseguido pese a que se lleva tiempo buscando), acuerdos con fondos de inversión, la reestructuración de la deuda financiera (se han refinanciado 27 millones, pero el montante total es muy superior) y la venta de activos no estratégicos (tampoco se ha avanzado demasiado).

¿Por qué se ha adelantado tan poco? Ezentis lo explica: "La situación del mercado financiero y la baja contratación de nuevos proyectos en algunas áreas del grupo (especialmente infraestructuras), producto de la caída del mercado en el que opera, no ha permitido llegar a acuerdos finales". Eso sí, los directivos siguen trabajando en ello.