Pelea por la petrolera líder española

La Caixa y los independientes serán claves para nombrar un consejero delegado

Sacyr y Pemex no podrán materializar en solitario uno de los puntos clave de su pacto para tomar la riendas de Repsol. Su propuesta de recuperar la figura de un consejero delegado que asuma el máximo poder ejecutivo de la compañía exige el respaldo de La Caixa (segundo accionista de la petrolera, con un 12,97%) y de algunos de los ocho consejeros independientes.

Según el artículo 41 de los estatutos de Repsol, la designación de un consejero delegado debe ser aprobada con el voto favorable de dos tercios del consejo, lo que en la actualidad se traduce en que 11 vocales tienen que dar luz verde a la propuesta.

Ahora, la constructora y su socio mexicano solo cuentan con cuatro dominicales. En el mejor de los casos, y si se atendiera a su esperada petición de alcanzar una representación más proporcional al peso accionarial que van a sumar (del 29,8%), podrán conseguir un representante más. Con lo que necesitan recabar seis votos adicionales entre el consejo.

REPSOL 8,45 -1,38%
SACYR 1,88 -0,74%

La Caixa está representada por dos vocales (uno de ellos, vicepresidente) en el máximo órgano de administración de Repsol. A principios de 2010, cuando las tensiones entre el presidente de Sacyr, Luis del Rivero, y el de la petrolera, Antonio Brufau, estaban en su punto más alto, los responsables de la caja catalana se mostraron abiertos a "no dar la batalla en contra" de una propuesta de la constructora para nombrar un nuevo consejero ejecutivo. Sus únicas condiciones fueron que el candidato tuviera sobrado conocimiento del sector energético y de la compañía y que, además, gozara de prestigio en el sector petrolero.

Un nuevo consejero debe llegar con el aval de un informe previo de la comisión de nombramientos, en la que se encuentran un hombre clave de La Caixa (Juan María Nin) y otro de Sacyr (José Manuel Loureda), junto a tres independientes.

Lo lógico es que el nombramiento, de aprobarse en el consejo, fuera ratificado en una junta extraordinaria que solicitarían Sacyr y Pemex.