Sumarán el 29,8% del capital una vez que la mexicana adquiera un 5% en Bolsa

Sacyr reabre la guerra por el poder en Repsol con el apoyo de Pemex

Sacyr ha retomado sus reivindicaciones públicas de poder en Repsol. Ayer comunicó una alianza con la mexicana Pemex para sindicar sus participaciones y alcanzar el 29,8% del capital. El golpe de mano incluye peticiones que cuestionan la gestión de Antonio Brufau, como el nombramiento de un consejero delegado y una mejora en la eficiencia que se traduzca en un superior valoración en Bolsa.

Sede de Repsol en Madrid
Sede de Repsol en Madrid

Luis del Rivero regó ayer con gasolina las ascuas de un enfrentamiento con Antonio Brufau que llevaba meses en estado latente. Sacyr Vallehermoso, primer accionista de Repsol con el 20,01%, se ha situado en el umbral de la opa en busca de ganar protagonismo en la gestión de la compañía. Lo ha hecho sumando sus acciones al 9,8% que Pemex quiere alcanzar en las próximas semanas (en la actualidad, la petrolera mexicana cuenta con el 4,8%). A partir de aquí, ambas empresas plantean un pulso por el poder al bloque que representan CaixaBank y un hombre de su esfera como es Brufau.

El acuerdo de sindicación está apoyado en seis puntos entre los que destaca la petición de la "separación de las funciones de presidente del Consejo de Administración y del primer ejecutivo para que cada uno la desarrolle un miembro del consejo de Administración", citaba el comunicado remitido a la CNMV por los nuevos aliados.

La presidencia ejecutiva está representada por el citado Brufau desde octubre de 2004, mientras el sillón de consejero delegado se amortizó tras la marcha de Ramón Blanco en enero de 2005.

REPSOL 8,43 -3,59%
SACYR 1,93 -1,79%

Además de esta división de poderes, por la que Sacyr pretende hacerse con un puesto ejecutivo de la máxima relevancia, la constructora demanda un "fomento de la eficiencia en la gestión de Repsol y de sus sociedades participas". Al menos desde finales de 2009 el primer accionista de Repsol viene demandando a la cúpula directiva que adopte "las mejores prácticas sectoriales a nivel mundial" para que la gestión "contribuya a una mejor valoración por el mercado de la compañía". Esa reivindicación toca a la política de inversiones, venta de activos no estratégicos, alianzas, búsqueda de sinergias entre las participadas y una regularidad en el pago de dividendos.

La acción de Repsol cerró ayer en 18,89 euros, muy lejos de los 26,7 que Sacyr pagó por título en octubre de 2006. Por entonces alcanzó un 20% de la petrolera tras firmar un crédito de 5.175 millones.

Acuerdo para temas relevantes

La decisión de caminar juntas, tomada por el mayor accionista de Repsol y por el más antiguo, se ha forjado a largo plazo. El acuerdo tiene un periodo de vigencia de diez años. Y una de sus consecuencias inmediatas va a ser, según fuentes cercanas al pacto, la petición de un nuevo consejero en representación de la petrolera norteamericana.

Sacyr tiene en la actualidad una vicepresidencia, ocupada por Luis del Rivero, y dos puestos más en un consejo de 16 integrantes (ocho son independientes). Pemex, por su parte, cuenta con un dominical.

La sindicación del voto de ambos accionistas se hará notar en asuntos de máxima relevancia, como son la distribución de dividendos y cualquier cambio en la política de remuneración a los partícipes. Decisiones como las ampliaciones o reducciones de capital, la emisión de deuda, operaciones corporativas, nombramientos de consejeros e incluso la retribución de los administradores también activan automáticamente el acuerdo.

Los objetivos de la alianza

Independiente. Sacyr y Pemex quieren Repsol como compañía de bandera española, independiente y líder energético ibero-latinoamericano. Fomento de su crecimiento internacional rentable. l Consejero delegado. Desarrollar la gestión en mejores prácticas internacionales de gobierno corporativo y RSC, en defensa de todos los accionistas y stakeholders. Separar las funciones de presidente y primer ejecutivo (CEO) para que cada una la desarrolle un miembro del consejo de administración.

Mejorar la gestión. En línea con las mejores prácticas del sector.

Mayores sinergias con participadas.

Aumentar la cotización. Ambos accionistas consideran que Repsol no está bien valorada en Bolsa y se deben tomar medidas para que el mercado reconozca el valor real.

Más representación de SyV y Pemex en los órganos de administración y gestión, de acuerdo con su peso accionarial.

Las cifras

20% es la participación que mantiene Sacyr en el capital de Repsol.

4,87% es la parte de la petrolera en manos de Pemex.

12,97% es el paquete que controla La Caixa.