Ha hablado también con Sarkozy y Merkel

Zapatero y Berlusconi ven "poco comprensible" la especulación sobre la deuda

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha analizado hoy con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, la evolución de las deudas soberanas de la zona euro y ambos han considerado "poco comprensibles las fuertes fluctuaciones y los movimientos especulativos de los mercados".

La canciller Angela Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarzoky.
La canciller Angela Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarzoky.

Según ha informado el Gobierno en un comunicado, tras esta conversación telefónica Zapatero ha hablado a media tarde con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con quien ha coincidido en la necesidad de aplicar "lo antes posible" los acuerdos del Eurogrupo el pasado 21 de julio para calmar a los mercados.

En esa cumbre los países de la zona euro acordaron el segundo rescate a Grecia y flexibilizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que podrá actuar para prevenir crisis e intervenir en los mercados secundarios de deuda en circunstancias excepcionales.

Zapatero y Sarkozy han ratificado su "determinación de defender la estabilidad de la zona euro".

Ambos han coincidido también en la necesidad de que los distintos Gobiernos colaboren y coordinen sus actuaciones "en una perspectiva global, ante los temores surgidos en los últimos días sobre la economía mundial".

La conversación telefónica con Berlusconi ha tenido lugar a última hora de la mañana, cuando los dos dirigentes han tenido ocasión de analizar la evolución de la prima de riesgo de sus respectivos países, dos de los más afectados por las fuertes turbulencias financieras de esta semana.

Tras haber alcanzado a primera hora de la jornada el récord de 417,6 puntos básicos, la prima de riesgo española ha cerrado hoy la sesión en 370,87 puntos básicos, por debajo de la italiana, que se ha situado en 373,6 puntos básicos.

Estos contactos se enmarcan en la serie de conversaciones que Zapatero está manteniendo con los líderes europeos a lo largo de la semana ante el agravamiento de la crisis de la deuda, que le llevó a suspender sus vacaciones familiares en Doñana.