Análisis

A Santander cada vez le duele más España

Las cuentas del Santander están sanas. Pero a la entidad cada vez le duele más España. ¿Consecuencias? Restricción del crédito, más depósitos y menos beneficio en el país.

Alfredo Sáenz, consejero delegado de Santander, junto a Emilio Botín, presidente del grupo.
Alfredo Sáenz, consejero delegado de Santander, junto a Emilio Botín, presidente del grupo.

El primer banco español ha afrontado la crisis con gran fortaleza, el primer semestre de 2011 es otro ejemplo. De no ser por las provisiones extraordinarias en Reino Unido, sus beneficios hubieran alcanzado los 4.212 millones, con un descenso del 7,3%.

La capacidad de generar ingresos del banco presidido por Botín está intacta gracias a su diversificación geográfica. En el segundo trimestre, su margen de ingresos y comisiones alcanzó un récord con 10.367 millones de euros. El secreto es Lationamérica, donde ganó casi un 16% más entre enero y junio. Sus beneficios en la región representan el 70,2% del total.

La cruz, una vez más, está en España, el país culpable de que sus beneficios en Europa hayan caído un 17,2%. El beneficio atribuible a las oficinas del Santander -sin incluir Banesto- en el país se hundió un 28,4%, hasta los 500 millones de euros, frente a los 699 millones del año pasado. El crédito a la clientela española disminuyó un 6,8%, hasta los 107.312 millones, y las provisiones crecieron un 66,2%, hasta los 523 millones.

SANTANDER 2,79 0,49%

La misión de reducir la dependencia de la financiación de los mercados mayoristas continúa. El aumento de los depósitos respecto de la fecha de inicio de la campaña asciende a 8.000 millones, lo que supone un incremento del 11%. "La actividad refleja la escasa demanda del crédito y una estrategia en el pasivo que compatibiliza la reducción del coste [bajada de los tipos de interés de los depósitos] con la retención de volúmenes", explica el banco en su informe de resultados correspondiente a España.

Otro problema adicional es la tasa de morosidad en el país, que se situó en el 6,73%, muy por encima del 3,78% del total del grupo. Lo preocupante es que en los últimos 12 meses, este ratio ha crecido en 120 puntos básicos (100 equivalen a un punto porcentual) y que aún está lejos de ralentizarse, pues en el último trimestre se incrementó en 24 puntos.