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¿Cómo quiero mi futuro?

En su mano está diseñar hoy cómo será su mañana. Ser previsor y tener la mejor información es la mejor receta para mantener su nivel de vida cuando se jubile

¿Cómo quiero mi futuro?
¿Cómo quiero mi futuro?

Con estos calores y con las vacaciones a la vuelta de la esquina, seguro que nos equivocamos poco si le imaginamos soñando con el día que se jubile. Sin embargo, los expertos no se cansan de decirnos que para que nuestro retiro sea en las mejores condiciones posibles no hay nada como ser previsor.

¿Sabe usted ya de cuánto dinero quiere disponer más allá de los 60? Lo primero que tiene que saber es de cuánto será su pensión, un ejercicio que, según diversos estudios, los españoles practicamos poco. De hecho, según un informe realizado por Axa en 26 países, solo el 25% de los encuestados en España asegura conocer la cantidad que percibirá durante su jubilación, la percepción más baja de la muestra, solo superados por portugueses (21%), tailandeses (21%) y australianos (22%). Eso sí, aunque desconozcamos cuánto nos va a quedar, un 51% de nosotros está convencido de que su pensión no será suficiente para vivir una vez retirados, según el mismo estudio.

Un reciente informe de Mapfre también confirma que la mayoría desconocemos cuánto cobraremos de pensión y que la gran mayoría de los españoles sitúa la media de la pensión en 700,6 euros frente a la cifra real de 911,7 euros. "Uno de los puntos más significativos de la reforma en marcha es, precisamente, que la Seguridad Social informará a los ciudadanos de su pensión futura estimada. Va a haber un antes y un después", afirma Jesús Martínez Castellanos, director general de negocio de Mapfre Vida.

No sabemos cuánto cobraremos de pensión

"Creemos que la Seguridad Social podría ir más allá, facilitando al ciudadano no solo las cotizaciones efectuadas a lo largo de la carrera profesional del trabajador, sino también incorporando una estimación de la pensión que, bajo hipótesis razonables, percibirá en el momento de su jubilación", asegura David Carrasco, responsable de pensiones de BBVA para Europa. "Así, y en la medida que los ciudadanos puedan comparar la pensión con el salario estimado en el momento de la jubilación, tendrán información que les permita planificar sus decisiones".

Una vez que sepamos cuánto es previsible que nos pague la Seguridad Social, habrá que ver cuánto necesitaremos en el futuro. "Los expertos estiman que durante la jubilación se necesita en torno a un 65% de lo que se ingresa durante la vida laboral, ya que se supone que entonces no tendremos cargas como hipotecas, educación de los hijos, etc.", recuerda Ignacio Juliá, director general de negocio y servicio al cliente de ING Direct. Si esto es así, quizás usted pueda respirar tranquilo, ya que actualmente "la tasa de sustitución del sistema público (porcentaje de la pensión respecto al último sueldo cobrado) está en torno al 80% para salarios de hasta 34.000 euros brutos anuales. A partir de esta cifra no hay cobertura del sistema público, por lo que ese porcentaje va disminuyendo a medida que aumenta el salario. Por lo tanto, ya en el sistema vigente no es posible cobrar una pensión que equivalga a nuestro salario", advierte Ángel Martínez-Aldama, director general de Inverco.

Álvaro Granado, experto en retirement solutions de la consultora Towers Watson, confirma que, efectivamente, cuanto menor es el nivel de ingresos como trabajador, menor es la necesidad de ahorro de cara a lograr el mantenimiento de nuestra capacidad adquisitiva tras la jubilación. Así, por ejemplo, un trabajador con un nivel salarial de 150.000 euros en 2011, suponiendo que accede a la jubilación en dicho año, estaría cubriendo con la jubilación de la Seguridad Social en torno al 23% de su capacidad adquisitiva como activo. Por contra, un empleado con un nivel salarial de 36.000 euros, accediendo a la jubilación a día de hoy, estaría cubriendo con la pensión pública en torno al 80%-90% de su capacidad adquisitiva durante su etapa como trabajador en activo.

Para Begoña Benito, consejera de Mercer, está claro, "si una persona quiere mantener el mismo nivel de vida durante la jubilación debería ahorrar a partir de los 30 años y muy especialmente a partir de las 40. Todos, empresas y ciudadanos, deberíamos concienciarnos de que la pensión pública de jubilación es solo una parte, y que esta se debería de complementar con las aportaciones individuales a planes de pensiones y, si trabajamos por cuenta ajena, las aportaciones que realice la empresa a nuestro favor". No obstante, Luis Badrinas, director general de Vida y Pensiones del grupo Zurich en España, puntualiza que "en el resto de países, la tasa de sustitución de la pensión pública es considerablemente inferior a la española, pero cuentan con un desarrollo del segundo pilar, la previsión privada, mucho mayor que en España".

Quienes tengan una renta moderada tienen que hacer menos esfuerzo, pero hay que tener en cuenta que "alguien que gane 60.000 euros el año antes de jubilarse, con suerte, sus ingresos caerán un 50%, sin embargo, sus necesidades y conceptos de gasto no lo harán, al menos a corto plazo. De ahí la importancia de que el inversor realice una correcta planificación, cree Paula Satrústegui, experta en planificación financiera de Abante.

También tiene que tener en cuenta que los cálculos que hizo hace algún tiempo debe actualizarlos, ya que la reforma de las pensiones públicas (actualmente en trámite parlamentario) aumentará progresivamente la edad de jubilación hasta los 67 años y el periodo para el cálculo de la pensión futura de 15 a 25 años, por lo que se dificultará el cobro de pensiones como las actuales.

"Una vez aprobadas las reformas y entrados en vigor todos los puntos de la misma, en 2027, se producirá de media una disminución de la pensión pública de en torno al 25%. Sin embargo, esta será la primera de muchas reformas que se tendrán que llevar a cabo en el ámbito de las pensiones públicas", prevé Cristina del Ama, directora de la división de vida, salud y accidentes individual de Allianz Seguros. Juan José Velasco Andrino, director de I+D de Aviva España, va más allá y recomienda que "al menos una vez al año hay que analizar nuestras necesidades. De esta manera iremos adecuando nuestro ahorro a la situación más real en cada momento con el objetivo de mantener el nivel de vida en nuestra jubilación". Además, "no debemos perder de vista cómo sería nuestra situación en caso de invalidez o viudedad/orfandad, donde la descobertura es aún mayor", alerta Carlos González Perandones, subdirector general de ING Nationale Nederlanden.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la longevidad, ya que la esperanza de vida es cada vez más alta. "Hemos constatado que muchos jubilados se equivocan en subestimar los años que vivirán tras jubilarse. Es lo que llamamos sobrevivir a los ahorros", advierte Wolfgang Kania, responsable de planes de pensiones del Centro de Inversiones de Deutsche Bank. "Por otro lado, si un ahorrador quiere ser previsor, debe calcular qué pasaría si, por ejemplo, solo llegara a percibir un 70%, 60% o incluso un 50% de la pensión, y no el 100% actual".

¿Cómo ahorrar?

Los expertos recomiendan hacer aportaciones periódicas, lo que se traduce en menor esfuerzo y mayor rentabilidad. "Permiten compensar ciclos bajistas con ciclos alcistas de los mercados", añade Javier Sánchez, responsable de planes de pensiones de Citibank España. Veamos el ejemplo que pone la entidad con una persona que hubiera invertido todos los meses 150 euros desde el 5 de julio de 2010 al 5 de abril de 2011 en el Citiplan II, frente a alguien que invierte de una sola vez 6.900 euros. Con aportaciones periódicas, obtendría un 67,5% de beneficio, mientras que en el segundo caso, obtiene un 19% de beneficio.

"Debemos tener en cuenta que la tasa máxima de rentabilidad libre de riesgo es la de la letra del Tesoro y, por encima de esa rentabilidad, o hay cierto nivel de riesgo en términos de volatilidad o bien existen restricciones a la disponibilidad del dinero", advierte Ricardo Sánchez-Seco, responsable de fondos de Gestiohna Asesores Financieros. De ahí que sea muy importante contar con un asesor profesional que nos recomiende de forma objetiva e independiente.

"Uno de los más reconocidos por sus beneficios fiscales son los planes de pensiones. Sin embargo y lamentablemente, el universo de inversión es extremadamente pobre y es muy difícil encontrar productos de calidad. En espera de cambios que mejoren los productos orientados a la jubilación pensamos que una alternativa muy interesante y también con beneficios fiscales son los fondos de inversión", recomienda Ángel de Molina, director de Análisis de Tressis.

Ricardo Sánchez-Seco es de una opinión similar y prefiere los fondos de inversión. "Aunque es cierto que las aportaciones a pensiones son deducibles fiscalmente, al jubilarse se declaran como rendimientos del trabajo, por lo que podría llegar a pagar en el futuro más impuestos de los que se ahorre inicialmente. También los planes tienen normalmente comisiones de gestión más elevadas que las de los fondos. "Curiosamente, los peores productos son precisamente los fondos de pensiones, alternativa que en España es, por lo general, mala, cara y poco competitiva, pero que se vende solo porque es el único instrumento que tiene desgravación fiscal", lamenta Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim.

Según los resultados del último estudio del Observatorio de Pensiones de Caser sobre los productos que se utilizan más para preparar el ahorro para la jubilación, los específicos, como los planes de pensiones, siguen siendo mayoritarios, con el 88%, pero también aumentan respecto a 2009 otros no específicos que pasan del 11% al 50%.

"También es muy importante prever qué alternativas o productos son los más adecuados en el momento de comenzar a recibir la renta o pensión complementaria de jubilación, como podría ser, por ejemplo, un seguro de rentas vitalicias", recomienda Adelaida Careaga, responsable de Inversiones, Pasivo y Seguros de Barclays en España.

Previsión

Para vivir bien más allá de los 60

-¿Sabe cuánto cobrará? La mayoría de los españoles no sabemos a cuánto ascenderá nuestra pensión pública.

-¿Cuánto gana ahora? Cuanto mayor sea su renta anual, más necesitará ahorrar para mantener su nivel de vida.

-¿Cuánto quiere cobrar? Tenga en cuenta que a partir de cierta edad no tendrá determinadas cargas que hoy sí mantiene: hipoteca, educación de los hijos, etc.

¿Cuántos años vivirá? La esperanza de vida es cada vez más larga, así que corre el riesgo de "sobrevivir a sus ahorros". Intente que eso no ocurra.