Filial de Nueva Rumasa

Vichy Catalán, primera firma en avalar la compra de Cacaolat

La empresa de bebidas Vichy Catalán presentó ayer en el Juzgado Mercantil número 6 de Barcelona fondos por valor de tres millones de euros para iniciar la compra de Cacaolat, filial de Nueva Rumasa y en concurso de acreedores.

Vichy Catalán incluye en su oferta por Cacaolat mantener la plantilla de la compañía de batidos y construir una nueva planta. Los administradores concursales han marcado como requisito para tener derechos preferentes de compra en la pugna por Cacaolat aportar financiación para dar continuidad a la actividad de la catalana durante los próximos seis meses.

El juez que supervisa el concurso de acreedores ha subrayado desde el inicio del proceso productivo que Cacaolat será vendida, siempre que ello signifique la continuidad de la producción y el mantenimiento de sus unidades productivas.

El proyecto de Cacaolat contemplaba poner en marcha una nueva planta de producción en Llinars del Vallès (Barcelona) para centralizar la fabricación, actualmente en la histórica fábrica de Barcelona, que es propiedad de la inmobiliaria Marina Proactiva desde 2008 y en peligro de desahucio.

Los fondos desembolsados serán devueltos a los ofertantes que no acaben comprando la marca de batidos.

Por otro lado, los administradores concursales de Dhul estudian iniciar acciones de responsabilidad social contra la familia Ruiz-Mateos por las presuntas irregularidades que han detectado en el fabricante de postres lácteos y que han contribuido a generar un agujero de 618,26 millones.

El informe sobre la situación patrimonial de Dhul, en concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) desde marzo, revela que la administración concursal está recabando documentación para plantear la anulación de 16 operaciones por haber resultado supuestamente perjudiciales para la compañía.

Transferencias

Los administradores concursales han descubierto que Grupo Dhul se endeudaba, "pero los fondos eran transferidos a otras empresas " como Bardajera, que distribuía los fondos entre las 170 sociedades que se cree que componen el entramado societario.