Propone implantar la estructura fiscal de Reino Unido

Altadis incrementa entre 20 y 30 céntimos el precio de sus marcas de cigarrillos

Altadis renuncia a proseguir con la guerra de tabaco y ha decidido incrementar hasta en 30 céntimos de euro el precio de sus principales marcas de cigarrillos, Fortuna, Nobel, Ducados Rubio y Ducados negro. La compañía, además, propone al Gobierno ligar el precio de cada labor de cigarrillos al cálculo del componente 'ad valorem' del Impuesto Especial sobre el precio medio durante los últimos seis meses.

Cigarrillos
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Fortuna y Nobel, de esta manera, suben de 3,50 a 3,80 ¤, mientras que Ducados Rubio lo hace de 3,30 a 3,50 euros. Por su parte, Ducados negro, líder del mercado en su segmento, aumenta de 3,60 a 3,80 euros.

Con esta subida "tan significativa", según la propia Altadis, la compañía "quiere contribuir a zanjar la situación que tanto ha perjudicado a los estanqueros en primer término y también a la Hacienda Pública en sus objetivos de recaudación". A finales de abril, Philip Morris declaró la guerra a sus competidoras anunciando una rebaja de los precios de sus marcas (Marlboro, entre ellas). No sería la única vez. Sus rivales fueron respondiendo a estas sucesivas subidas de tabaco con movimientos similares, hasta que a principios de mes, Altadis ya anunció que renunciaba a bajar aún más el precio de sus cajetillas.

La compañía aseguró en su nota de prensa que "confía en que el Gobierno encuentre los mecanismos fiscales necesarios para evitar que se repitan estas situaciones en el futuro". Para ello, propone una medida en vigor en Reino Unido, que consiste en ligar el precio de cada labor de cigarrillos al cálculo del componente ad valorem del Impuesto Especial sobre el precio medio de esa misma labor durante los últimos seis meses.

Por ejemplo, si una marca ha tenido un precio medio de 4 euros durante los últimos seis meses pero decidiera bajarlo a 3,80 euros, el fabricante pagaría un impuesto sobre la base de cuatro euros. Así, este fabricante asumiría ese sobre coste fiscal, sin penalizar la recaudación del Estado.

"Esta fórmula garantizaría al Gobierno volver a los niveles de recaudación previos a la guerra de precios y evitaría hacer accesible el tabaco a aquellos a quienes la normativa sanitaria quiere proteger especialmente", asegura Jaime Gil-Robles, director de Asuntos Corporativos y Legales.