Pacto para un segundo rescate en julio

La UE reclama a la oposición griega que apoye las reformas

Los 27 países de la Unión Europea pactaron anoche un segundo rescate para Grecia, cuyo importe aun no ha sido desvelado. Con una recomendación: la derecha griega debería de cambiar radicalmente de postura y apoyar al Gobierno de Yorgos Papandreu en su programa de reformas.

Consejo Europeo
Consejo Europeo

Crece la presión sobre la oposición helena. Los líderes europeos reunidos ayer en Bruselas pusieron sobre la mesa una nueva recomendación para que tenga éxito el nuevo rescate para Grecia: un pacto de "unidad nacional como prerrequisito para salir con éxito" de la crisis griega. El mensaje de los jefes de Estado y de Gobierno va dirigido a los conservadores que se oponen a las medidas de austeridad y ajuste elaboradas por el Gobierno socialista de Yorgos Papandreu, exigidas por el FMI y la UE para seguir concediendo ayudas a Grecia.

En el documento promovido por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, los líderes subrayan que "el paquete de reformas exhaustivas acordadas por la Comisión, en conexión con el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la adopción por el Parlamento griego de las leyes clave de estrategia fiscal y consolidación debe finalizarse con urgencia en los próximos días".

Estas decisiones se tomarán previsiblemente a lo largo de las reuniones de ministros de Finanzas previstas para los próximos 3 y 11 de julio, en Bruselas. El compromiso de garantizar la financiación de Grecia a medio plazo era uno de los requisitos exigidos por el Fondo Monetario Internacional para continuar colaborando con la Unión Europea en el programa de asistencia a Grecia.

Concretamente, el FMI había exigido solucionar este asunto antes de desembolsar los 3.300 que le corresponden en el próximo tramo de ayuda (12.000 millones en total), necesarios para que Grecia no caiga en suspensión de pagos durante el verano.

El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, dijo que la "luz verde" que ha recibido Atenas de sus socios internacionales para recibir ayuda adicional es una "señal positiva para el futuro de Grecia".

La declaración no aclara el montante a que ascenderá el segundo rescate, aunque el primer ministro griego dijo hace unos días que éste podría situarse en el entorno del primero, aprobado en mayo de 2010 y que se elevó a 110.000 millones de euros.

Lo que sí aclara el documento es que los líderes respaldan el enfoque decidido el 20 de junio pasado por los ministros de Finanzas de la zona euro en cuanto "al fomento de la participación voluntaria del sector privado" en el segundo rescate de Grecia.

La fórmula para articular la participación de los acreedores privados de Grecia se efectuará mediante un roll-over de los bonos griegos, consistente en que los tenedores de obligaciones del Tesoro griego volverán a adquirir bonos del país cuando venzan los títulos que tienen en cartera, de manera "voluntaria e informal".

Esta implicación se efectuará, según acordaron los ministros de Finanzas de la zona euro y respaldaron hoy los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, evitando que sea declarado un impago de la deuda griega, tal y como habían acordado previamente la canciller alemana y el presidente francés, en una reunión que mantuvieron la semana pasada.

La Comisión Europea y el Banco Central Europeo han defendido desde el comienzo esta necesidad de evitar la declaración de un "incumplimiento crediticio" para escapar a las consecuencias que acarrearía sobre el sector financiero del país pero también el riesgo de contagio a los países de la periferia de la zona euro más expuestos por la crisis de la deuda.

Los países europeos avanzaron ayer sobre este último punto, al pedir a los grandes tenedores de deuda de Grecia que se impliquen en el segundo rescate del país, una iniciativa en la que participó la vicepresidenta segunda del Gobierno español, Elena Salgado, quien convocó a los altos directivos de las grandes entidades españolas para pedirles apoyo en el rescate griego.