La UE y el FMI reclaman una vez más consenso político a Atenas para liberar la ayuda

Merkel y Barroso toleran que los populares de Grecia saboteen el rescate

Los conservadores griegos, principal partido de la oposición, reiteraron ayer su rechazo al ajuste presupuestario exigido por la zona euro y el FMI como contrapartida al rescate financiero. El Partido Popular Europeo (PPE), al que pertenecen los principales líderes europeos (Merkel, Sarkozy, Barroso o Van Rompuy), fue incapaz de doblegar la oposición de sus correligionarios helenos.

Merkel y Barroso toleran que los populares de Grecia saboteen el rescate
Merkel y Barroso toleran que los populares de Grecia saboteen el rescate

La cuenta atrás hacia la bancarrota de Grecia sigue avanzando y la unidad nacional reclamada desde Bruselas, Fráncfort y Washington continúa sin llegar al Parlamento de Atenas. Y sin un acuerdo entre Gobierno socialista y oposición conservadora, las instituciones comunitarias temen que resulte imposible llevar a cabo el recorte de déficit exigido por la UNE y el FMI (28.000 millones de euros hasta 2014), lo cual pondría en peligro la concesión de nuevos préstamos. La división política en Atenas coincide, además, con el empeño del Gobierno en modificar un plan ya pactado con Bruselas.

Antonis Samaras, líder de Nueva Democracia, el principal partido de la oposición, reiteró ayer en Bruselas su negativa a apoyar el plan de ajuste solo minutos antes de reunirse con sus socios del PPE (Partido Popular Europeo).

A la cita acudieron buena parte de los primeros ministros del PPE (con la canciller Angela Merkel a la cabeza) y sus compañeros de partido al frente de las instituciones europeas (Comisión, Consejo o Parlamento). Todos ellos pidieron en público a Samaras que asuma, en palabras de Merkel, "su responsabilidad histórica" respaldando la semana que viene el draconiano plan de ajuste que el Gobierno socialista de Yorgos Papandreu someterá a votación en el Parlamento griego.

El líder conservador griego dice que el ajuste daña al país

En privado, según las fuentes consultadas, los líderes europeos también instaron a Samaras a apoyar el plan durante una reunión larga y tensa. Pero no fueron capaces de lograr que Samaras se comprometiera a votar a favor del plan ni llevaron la presión hasta el extremo de poner en peligro sus relaciones. Al fin y al cabo, reconocen en fuentes comunitarias, el líder opositor griego podría regresar en breve a Bruselas como primer ministro de su país si le sale bien la jugada.

La capacidad de PPE para imponer su criterio también parece limitada por el hecho de haber permitido que en España y en Portugal sus respectivas formaciones siguieran la misma estrategia que ahora intenta aplicar Samaras. Ni Mariano Rajoy ni Pedro Coelho apoyaron en su día las medidas de ajuste exigidas por Bruselas a los Gobierno socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero y de José Sócrates. Los dos líderes conservadores prefirieron votar en contra y pedir elecciones anticipadas. Los populares portugueses solo apoyaron el plan pactado con el FMI una vez que lograron la cita con las urnas.

En Portugal la estrategia dio resultado y Coelho ganó las elecciones el pasado 5 de junio y ayer se estrenó como primer ministro en la reunión del PPE y en la cumbre europea. En España, Rajoy mantiene la misma postura y anteayer mismo votó en el Parlamento de Madrid en contra de la reforma de la negociación colectiva auspiciada por sus compañeros de partido al frente de la UE.

El representante de Rajoy en la cita de Bruselas, Jorge Moragas, intentó desmarcarse de la actitud del PP griego. "Grecia y España no tienen nada que ver y el comportamiento de las oposiciones en ambos países tampoco es el mismo", señaló Moragas.

Distinta actitud

La actitud del PP griego, en efecto, parece distinta porque Samaras, además de negarse a apoyar los ajustes exigidos considera que constituyen una receta equivocada. El líder de los conservadores griegos invocó datos de inversión y crecimiento para intentar demostrar a sus correligionarios europeos el daño que, según él, está infligiendo en Grecia el rescate de la UE y el FMI.

La Eurocámara bloquea la reforma del PEC

El Parlamento europeo bloqueó ayer la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) para exigir un mayor automatismo en las sanciones que castigarán a los países con un déficit o una deuda pública por encima de los niveles permitidos (3% y 60% del PIB, respectivamente). La cumbre europea de ayer y hoy en Bruselas pretendía cerrar una reforma iniciada tras el estallido de la actual crisis económica y, en particular, tras el descubrimiento del fraude contable en Grecia y los graves desequilibrios macroeconómicos incubados por Irlanda, Portugal o España. La reforma incluye seis textos legislativos casi cerrados, salvo la intención de los eurodiputados de reducir la capacidad de los Estados miembros para librarse de las sanciones. Para ello el Parlamento desea elevar el umbral de votos necesario para las propuestas de sanción de Bruselas.

Mario Draghi y el BCE

El nombramiento de Mario Draghi como presidente del BCE, previsto para hoy, podría retrasarse si no se resuelve el reparto de puestos en el comité ejecutivo de la entidad, donde ya figura un miembro italiano que debería retirarse para dejar hueco a un francés.