Mantiene el precio de Fortuna y Nobel

La presión de Philip Morris fuerza a Altadis a aceptar una tregua

Bandera blanca, paz, tregua, armisticio. Cualquier símil es aplicable a la decisión que ayer adoptó el grupo Altadis en forma de no bajar los precios de sus cajetillas de tabaco y aceptar, de momento, como buenos los nuevos diferenciales de precios entre marcas definidos por Philip Morris con sus tres bajadas de tarifas seguidas.

La presión de Philip Morris fuerza a Altadis a aceptar una tregua
La presión de Philip Morris fuerza a Altadis a aceptar una tregua

La cordura se instaló ayer, quien sabe si solo de forma momentánea, en el cuartel de Altadis. Consciente el equipo directivo de que en una guerra de precios en campo abierto con Philip Morris solo se puede perder hasta la camisa, la filial de Imperial decidió darse un respiro en el conflicto y no modificar los precios en sus marcas de cigarrillos más vendidas.

Después del espectacular recorte de precios que Philip Morris desveló el pasado martes en todas sus marcas, han pasado 48 horas en las que la industria ha tenido tiempo de tentarse la ropa y modular la respuesta a la apuesta, de la multinacional estadounidense, para acabar con el statu quo que, durante años, se ha mantenido en el mercado de los cigarrillos en forma de diferenciales de precio, más o menos estables, entre marcas.

Protección

Ayer Altadis decidió bajar únicamente el precio de su marca Ducados Rubio y mantener sin variaciones los precios de Nobel y Fortuna. El mensaje oficial que ofreció es que quiere proteger "la competitividad de Ducados Rubio, que se sitúa con un precio de 3,30 euros la cajetilla, desde los anteriores 3,40 euros. Por su parte, Fortuna y Nobel mantienen su precio de 3,50 la cajetilla. Sí bajó en cambio 10 céntimos el precio de toda su gama de cigarrillos de tabaco negro.

Jaime Gil-Robles, director de asuntos corporativos y legales de Altadis, precisó que la firma española "es la única empresa tabaquera en España con centros industriales en nuestro país, la que mayor número de puestos de trabajo tiene en el mismo y la que más tabaco compra a los agricultores extremeños desde hace ya muchos años. Por todo ello, desde Altadis, seguiremos adoptando las decisiones que sean necesarias con el fin de defender al máximo todos estos intereses". Altadis abundó en la idea que la nueva situación sigue sin afectar a la recaudación del Estado vía impuestos especiales del tabaco, ya que un porcentaje mayoritario de las marcas de cigarrillos se encuentran por debajo del precio umbral a partir del cual se aplica el impuesto mínimo de recaudación, que son 3,66 euros.

Por su parte, fuentes extraoficiales de BAT reiteraron ayer que el escenario definido por Philip Morris "hace muy difícil, por no decir imposible, cualquier nuevo movimiento a la baja de los precios". De forma oficial indicaron que por el momento no han decidido si bajan precios o no.

Por otro lado, ayer Altadis desveló que debido a la presión fiscal y regulatoria que soporta el sector del tabaco, las ventas de los segmentos de puros y puritos han caído un 21% y un 28% respectivamente. En este contexto, con el mercado nacional en regresión, la fábrica de cigarros de Cantabria ha visto incrementada notablemente su dependencia de otros mercados internacionales. Como consecuencia de la integración de ambas compañías, la fábrica de cigarros situada en el Polígono de Entrambasaguas ha concentrado la producción de otras fábricas de Imperial Tobacco, ubicadas en Estrasburgo (Francia) y Bristol (Reino Unido), que han cerrado entre 2009 y 2010.

Tras esta decisión, la planta de Cantabria ha visto reforzada su actividad y ha sido necesario llevar a cabo una ampliación de 4.500 metros cuadrados en la superficie de la fábrica, con una inversión de 9,5 millones de euros, según fuentes de la empresa española.

Precio umbral

La guerra de precios, según Altadis, sigue sin afectar de forma sensible a la recaudación del Estado, ya que un porcentaje mayoritario de las marcas de cigarrillos se encuentran por debajo del precio umbral a partir del cual se aplica el impuesto mínimo de recaudación, que son 3,66 euros.