Exige un nuevo borrador que mejore la "flexibilidad interna pactada" con UGT y CC OO

CEOE ve "decepcionante" la reforma de los convenios que planea Trabajo

La CEOE considera que el borrador de anteproyecto de ley de reforma de la negociación colectiva es "decepcionante y desequilibrado". El presidente de la patronal, Juan Rosell, piensa que el texto está muy alejado de los intereses de los empresarios y no recoge ni siquiera los puntos en que había "acercamiento" con los sindicatos, como las medidas contra el absentismo o la flexibilidad interna en las empresas.

La regulación de la negociación colectiva que planea el Gobierno ha sentado como un jarro de agua fría entre los empresarios, que ven cómo después de cuatro meses de negociación con los sindicatos el borrador -que será remitido como decreto ley a las Cortes el viernes por el Consejo de Ministros- no recoge ninguna de sus pretensiones.

El borrador del Gobierno establece que el empresario podrá disponer con carácter general del 5% de la jornada de trabajo anual para distribuirla de manera irregular, frente al 15% que pedían los empresarios. Además, mantiene la ultraactividad de los convenios (que sigan en vigor más allá de expirar) y que el convenio de empresa tenga un mayor protagonismo frente al sectorial. También fija un plazo máximo de 20 meses para negociar un nuevo convenio.

Por la mañana, la secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, afirmó en el Congreso tras entregarle el texto a los grupos políticos que el borrador era "un acta notarial" del principio de acuerdo no escrito al que llegaron las partes. El Gobierno ha encontrado receptividad "alta" en PNV y CC, y un nivel "razonable de colaboración" en CiU para sacarlo adelante. Por la tarde, los empresarios dijeron que el borrador está "bastante lejos" de sus planteamientos. Rosell admitió que cuando se dieron por finalizadas las conversaciones con los sindicatos no había "acercamiento" en la ultraactividad de los convenios (los empresarios querían que dejasen de estar en vigor cuando expiraran), pero sí en otros asuntos como las medidas contra el absentismo y la flexibilidad ordinaria y extraordinaria en la empresa. El único punto que valoró Rosell es el de la solución extrajudicial de conflictos.

"Sin flexibilidad interna, estamos perdidos", comentó Rosell, quien avanzó que en junio y julio serán meses "buenos" a efectos de reducción del paro pero que empezará a haber "problemas" en agosto. Una vez que se apruebe el decreto ley en La Moncloa este viernes, el texto estará sometido a las enmiendas de los grupos parlamentarios. El Gobierno quiere tramitarlo como proyecto de ley. "Va a ser difícil solucionar las cosas por la vía de las enmiendas", según Rosell. "Lo vamos a intentar, aunque con poca convicción". La patronal subrayó que se trata de un "primer borrador" que puede variar antes del viernes. CEOE baraja que al menos hasta septiembre no estará aprobado el texto.

La secretaria de Empleo dijo que el objetivo del Gobierno es "agilizar al máximo" la negociación colectiva pero sin que los trabajadores pierdan derechos. Rosell manifestó por la tarde que no se arrepiente de no haber firmado con los sindicatos, a pesar de que el borrador no recoge los puntos en que ya había conexión con UGT y CC OO. La patronal cree que quizá se hayan puesto demasiados asuntos sobre la mesa por ambas partes, pues en principio se debía tratar solo la negociación colectiva.

Desacuerdos

Jornada irregular. El borrador establece que las empresas puedan distribuir de forma irregular a lo largo del año hasta un 5% de la jornada. Los empresarios pedían un 15%.

Ultraactividad. La CEOE quería que los convenios dejaran de estar en vigor cuando expiraran. Los sindicatos estaban en contra y el Gobierno no lo recoge.

Absentismo. Hubo acuerdo entre sindicatos y patronal, pero el texto no incluye este asunto.

El borrador da gran poder a las comisiones paritarias

La ley ya obliga a que los convenios designen una comisión paritaria en la que deben estar representados empresarios y trabajadores para "entender cuantas cuestiones le sean atribuidas". Si bien una de las principales novedades que propone el Gobierno es darles un papel mucho mayor para hacer más dinámica la aplicación de los convenios. Según el borrador, podrán entender "de todas las cuestiones previstas en la ley y de cuantas otras le sean atribuidas"; fijarán las condiciones para resolver conflictos y dirimirán sobre cualquier modificación del convenio durante su vigencia, incluidas las modificaciones sustanciales de trabajo. La interpretación que estas comisiones hagan del convenio tendrán "la misma eficacia jurídica" que este. Además, los convenios también deberán establecer "procedimientos y periodos temporales y de referencia para la movilidad funcional en la empresa".

La negociación en el seno de las empresas se incrementa

Hay varias novedades normativas que, de salir adelante, obligarán a que en el seno de las empresas se produzcan muchas más negociaciones entre el empresario y los representantes de sus trabajadores. Una de las más polémicas afecta a la prórroga automática de los convenios una vez termina su vigencia y no hay acuerdo para su renovación; en ese caso se fijan 20 meses para llegar a un acuerdo. Si este no se produce el contenido del convenio no decaerá, como pedía la patronal, sino que seguirá vigente como ahora.

Por otra parte, Susana Pizarroso, de la firma KPMG, asegura que la posibilidad de que el convenio de empresa pueda incumplir lo contenido en otros de ámbito superior "va a llevar a muchas empresas que ahora no tienen convenio propio a intentar negociar uno que se adecue mejor a su realidad, que puede ser peor que la del sector en general".