EDITORIAL

Un paso hacia el euro del futuro

La UE estrenó ayer un nuevo mecanismo de vigilancia presupuestaria y macroeconómica con el que Bruselas espera atajar los errores cometidos durante la primera década del euro. El nuevo ejercicio consiste en la revisión a priori de las grandes líneas de los próximos Presupuestos nacionales -2012, en este caso-. Tras analizar los datos, la Comisión Europea aprobará unas recomendaciones, emitidas ayer por primera vez, con el objetivo de encauzar el debate en los parlamentos nacionales y evitar que se dé rienda suelta a políticas de gasto contraproducentes para la viabilidad del propio país y para la cohesión de la zona euro.

Es una de las reformas más importantes acometidas tras la crisis para mejorar la gobernanza económica de la Unión Monetaria. El tiempo dirá si se trata de una innovación eficaz, aunque en su día de estreno ya surgen las primeras dudas. Por un lado, las recomendaciones para España, por ejemplo, adolecen de falta de mordiente a pesar de guiños como la rebaja de las cuotas a la Seguridad Social a cambio de subir el IVA y se limitan a reiterar objetivos y medidas ya anunciados. Por otro, falta por ver -como siempre- la capacidad de Bruselas para exigir el cumplimiento de sus recomendaciones. En cualquier caso, es un primer paso hacia un Gobierno económico de la zona euro que más temprano que tarde deberá cuajar de manera definitiva.