Podría beneficiar a unas 70.000 personas

El segundo banco islandés devolverá parte de su dinero a los hipotecados

El segundo banco islandés, el Landsbankin, ha decidido devolver a los ciudadanos parte de los que estos le aportaron en 2008 cuando el Estado evitó la quiebra de la entidad mediante un rescate financiero. Para ello, los directivos de la entidad han decidido devolver parte de los intereses y ayudas a los hipotecados.

El banco islandés calcula que esta novedosa iniciativa podría beneficiar en torno a unos 70.000 clientes de la entidad y se podrá llevar a cabo gracias a la "sólida situación financiera" por la que atraviesa después de dos ejercicios de crisis. Además, y según se detalla en el comunicado hecho público, esta medida se toma para cumplir con su "compromiso y responsabilidad social corporativa".

Los clientes de Landsbanskin podrán recuperar el 20% de los intereses pagados desde diciembre de 2008, que el banco ha reconocido que fueron excesivos, con un límite de 6.000 euros. Un importe que se compensará con la deuda pendiente o, en el caso de que se esté al día de los pagos, se ingresará directamente en la cuenta corriente del beneficiario. Esta medida se suma a otra que se ha puesto en marcha para ayudar a aquellos que no pueden hacer frente al importe de sus hipotecas.

Con el objetivo de aliviar las urgencias de estos ciudadanos, la entidad ha decidido que en lugar de calcular el valor de la vivienda en función de la tasación del inmueble, en las hipotecas de 180.000 euros pasará a calcularse teniendo en cuenta el precio de la vivienda en el mercado. Esto conllevará una reducción de la deuda muy significativa debido a la importante devaluación que han sufrido estos activos.

Por último, Landsbankinn ha acordado la reducción de la deuda de aquellos ciudadanos cuyos 'números rojos' estén muy por encima de su capacidad de pago. A esta rebaja, de hasta 24.000 euros, podrán acogerse todos aquellos clientes que permitan a la entidad evaluar su situación y firmen un contrato que fije la obligación de pagar cualquier cantidad pendiente en el plazo de 36 meses. Además se excluirán los descubiertos de las tarjetas de crédito, los préstamos emitidos contra hipotecas de bienes inmuebles del prestatario o del vehículo y todo montante que rebase el 10% de la renta disponible en 2010.

Enfrentamiento con Reino Unido y Holanda

Esta inusual medida se hace pública en medio de los enfrentamientos judiciales que mantiene Islandia con Reino Unido y Holanda. Los Gobiernos de estos dos países devolvieron a 300.000 afectados el 100% de los depósitos perdidos por la quiebra de las filiales de Landsbanskin en su territorio, pero ahora exigen a la isla que pague la factura. En concreto, Londres prestó más de 2.600 millones de euros y el Gobierno de La Haya 1.300 millones de euros, cantidades que no están dispuestas a dar por pérdidas.

La devolución de los 5.000 millones de euros que se exigía a los islandeses ha sido rechazada dos veces en referéndum, la última vez el pasado mes de abril, después de que el presidente islandés, Oláfur Ragnar Grímsson, se negase a firmar en sendas ocasiones la ley del Parlamento que estipulaba las condiciones del acuerdo. La última vez las condiciones fijadas habían sido muy suavizadas respecto a la primera consulta pasando de un pago con intereses del 5,5% en 15 años a uno del 3% a 27 años. Sin embargo, más del 60% de la ciudadanía rechazó también esta última posibilidad.

La crisis provocó el colapso de su sector islandés y el Ejecutivo se vio obligado a nacionalizar los tres principales bancos (Glitnir, Landsbankinn y Kaupthing). Fue tal la situación, que Islandia tuvo que reclamar ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), percibiendo a finales de 2008 un préstamo por importe de 1.800 millones de euros. Esto supuso una serie de duros recortes que provocó un fuerte descontento social y una gran contestación que hizo inevitables las consultas populares en relación al pago de la factura británica-holandesa.