En Alemania han fallecido ya 14 personas por la bacteria

Rusia se une al boicot europeo contra las verduras españolas

La crisis del pepino, atribuido a una partida española, se está complicando cada vez más. Rusia prohibió ayer, y con carácter indefinido, la importación de verduras crudas españolas. Así, se une a otros países que también el lunes, en mayor o menor medida, han hecho lo mismo, como Bélgica o la República Checa. El número de fallecidos en Alemania asciende ya a 14 personas.

Rusia se une al boicot europeo contra las verduras españolas
Rusia se une al boicot europeo contra las verduras españolas

El brote de una variante de la bacteria intestinal E.coli que ha aparecido en Alemania procedente, en un principio, de pepinos españoles, está adquiriendo proporciones preocupantes para la salud y, también, para el sector hortofrutícola español. Rusia ha decidido suspender desde ayer, y con carácter indefinido, la importación de verduras crudas como pepinos, lechugas y tomates procedentes de España y Alemania, según anunció el Servicio Federal para la Supervisión y la Protección de los Consumidores (Rospotrebnadzor).

Asimismo, el supervisor ruso ha advertido que estudia la posibilidad de extender el veto a las importaciones y a la circulación en todo el territorio de la Federación Rusa de verduras procedentes de la totalidad de la Unión Europea (UE).

Pero Rusia no es el único país que forma parte de este boicot contra los productos españoles. También ayer, Bélgica prohibió la importación de pepinos de las dos explotaciones españolas sospechosas de haber distribuido esta hortaliza contaminada por la bacteria intestinal.

De igual modo, las autoridades sanitarias de la República Checa ordenaron el lunes la retirada de la venta de dos remesas de pepinos españoles importados la semana pasada de Alemania. De esta forma, estos países se unen a Alemania, Dinamarca, Finlandia y Austria que ya habían decretado el bloqueo a los productos de nuestro país con anterioridad.

Al cierre de la presente edición, habían muerto en Alemania catorce personas por la bacteria intestinal E.coli, la mayoría de ellos procedentes del norte del país germano. Y, en cuanto al número de personas afectadas por el brote infeccioso, este asciende ya a 1.200, según el Instituto Robert Koch de Berlín. La bacteria también ha sido hallada en personas que viven en Suecia, Dinamarca, Países Bajos y Reino Unido, todas ellas con el denominador común de que habían visitado previamente Alemania.

Esta situación ha provocado la alarma del sector hortofrutícola español. En concreto, el bloqueo a la importación de pepinos y otros productos agrícolas está provocando, según los productores, 200 millones de euros de pérdidas a la semana.

Así lo estimó, en declaraciones a Efe, el presidente de las Cooperativas Hortofrutícolas españolas, Cirilo Arnandis, quien reconoció que los productores españoles están recibiendo de vuelta los envíos realizados hace unos días sin que estos lleguen a su destino y ha anunciado que se ha creado un gabinete de crisis que se reunirá en el Ministerio de Medio Rural dos veces por día, en sesiones de mañana y tarde.

El presidente de las cooperativas explicó que el origen de estas infecciones está en la manipulación de los pepinos en la propia Alemania, ya que se trata de una bacteria que se puede transmitir por el aliento y, en ese caso, también se hubieran detectado infecciones en agricultores y consumidores españoles.

Arnandis ha reiterado que esta cepa no está en España y ha apuntado que el mercado español cuenta con "los protocolos de trazabilidad más estrictos" para determinar el origen de un problema de esta naturaleza. Además de aclarar que los agricultores españoles no pueden ser los responsables del tratamiento de los productos en Alemania, ha acusado a las autoridades alemanas de "saltarse todos los protocolos de la seguridad alimentaria de la Unión Europa, sin ningún motivo que justifique y argumente que el problema de origen esté en España". Por su parte, el presidente de la Unió de Llauradors, Ramón Mampel, ha pedido que se siga la trazabilidad del producto.

El Gobierno pedirá indemnizaciones a la UE

Los problemas con el pepino español también han puesto en alerta al Ejecutivo. En concreto, Diego López Garrido, secretario de Estado para la UE, afirmó ayer que el Gobierno sopesa pedir una "indemnización" a Bruselas para compensar las pérdidas ocasionadas por el bloqueo a los productos españoles por parte de distintos países. "Las medidas adoptadas por algunos Estados miembros no están justificadas a nuestro juicio en base al derecho europeo". López Garrido las ha calificado de "desproporcionadas" y de impedir el libre comercio.

A su juicio, "hay posibilidades de pedirle a la UE algún tipo de indemnización, eso es lo que estamos en estos momentos examinando". Además, apuntó que corresponde a las empresas afectadas económicamente tomar la "iniciativa" de entablar procedimientos de responsabilidad civil. "No se puede atribuir a España el origen de esa enfermedad. No hay ninguna prueba al respecto y por eso vamos a exigir responsabilidades de quienes han atribuido a España este asunto", subrayó.

Por su parte, Rosa Aguilar, ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), declaró ayer, tras reunirse con representantes de las cooperativas agroalimentarias, que solicitará a la UE ayudas para el sector. Aguilar manifestó que "no consentirá que se siga haciendo daño gratuitamente al sector" y apuntó que en 48 horas se conocerán los resultados de los análisis realizados en España.

Por su parte, la Comisión Europea (CE) no consideró necesario un bloqueo general de la importación de los productos españoles. Bruselas confía en las medidas tomadas por las autoridades españolas para controlar la circulación de productos procedentes de las dos explotaciones de Málaga y Almería.

Refuerzo de los controles

Los países de UE decidieron ayer reforzar la vigilancia sobre los pepinos, tomates y otras verduras que se venden en sus mercados. Por su parte, el ministro holandés de Agricultura y Comercio Exterior, Henk Bleker, habló del "gran daño" que las autoridades alemanas pueden causar a las exportaciones holandesas hacia este país, que ascienden a diez millones de euros a la semana.