Adiós a un maestro de economistas

El gobernador total

La banca se despide de la figura que dio autonomía al Banco de España y definió la regulación y las reglas de juego del sistema financiero

Una sensación de orfandad recorrió ayer el sistema financiero español tras conocer el fallecimiento de Luis Ángel Rojo, el economista que tuteló desde el Banco de España el desarrollo de la economía española durante tres décadas y que fraguó el crecimiento de las instituciones financieras del país y las reglas de juego con las que se siguen rigiendo a día de hoy.

Los mensajes de condolencia desde los distintos sectores de la economía y la banca españolas se sucedieron en la tarde de ayer y en todos ellos fue común la alabanza a una figura clave en la reconversión de la economía española y de su sistema financiero. Tal y como recordó ayer el Banco de España, la institución a la que dedicó gran parte de su vida, "Rojo realizó una aportación decisiva al establecimiento de una política monetaria al servicio de la estabilidad y pilotó el banco central español en el histórico proceso de integración en la Unión Económica y Monetaria".

Luis Ángel Rojo fue testigo y artífice de los profundos cambios que registró la economía española en los años posteriores a la Transición y en el periodo de convergencia con la Unión Europea y de incorporación al euro. Pero uno de sus principales legados ha sido especialmente recordado al inicio de la actual crisis, cuando la banca española pudo disfrutar de los beneficios de la provisión anticíclica creada por Rojo. "Es precisamente en el terreno de la estabilidad financiera donde el legado de Rojo ha sido universalmente reconocido por una innovación pionera: la definición y adopción de las llamadas provisiones anticíclicas, con las que dotó al sistema financiero español de una herramienta que ha demostrado ser determinante para afrontar la reciente crisis financiera internacional", recordaba ayer el Banco de España.

"Para mí fue un gran honor haber sido subgobernador durante una etapa decisiva de la política monetaria y de la regulación bancaria de este país", afirmó ayer el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, que también recordaba ayer el papel fundamental desarrollado por Rojo como impulsor de la regulación bancaria. Desde la CECA, también alababan ayer la decisiva contribución de Rojo, "artífice del actual sistema de control y supervisión bancaria, que ha sido todo un ejemplo a nivel internacional, especialmente tras la crisis financiera que hemos sufrido".

Su amigo y discípulo Julio Segura, presidente de la CNMV, le calificaba ayer como el economista "más influyente y prestigioso de su generación", hasta el punto de que "la profesión de economista en este país no se podría explicar y sería de una calidad inferior a la existente sin la figura de Luis Ángel Rojo".

Para Emilio Botín, que le incorporó al consejo de administración de Banco Santander y que logró décadas atrás su visto bueno para adjudicarse Banesto, el exgobernador jugó un papel "determinante" en la modernización de la economía española, una labor también ensalzada ayer por Francisco González, presidente de BBVA, y común al sentir de toda la banca.