Rechazan convertirse en la policía antipiratas

Las 'telecos' se rebelan contra Bruselas

Pocas veces hay unanimidad entre las operadoras de telecomunicaciones, entre los exmonopolios y las más pequeñas, entre las de móvil y las de fijo. Pero esta vez ha habido pleno contra la Comisión Europea.

Bruselas ha emprendido un camino que sabía polémico: enfrentarse a la regulación para frenar la piratería con el dedo acusador señalando en dirección a las operadoras de telecomunicaciones. Algunas de ellas se aprovechan de las descargas ilegales en internet, asegura la Comisión Europea, así que deben vigilar a los usuarios (o a los contenidos que transitan por las redes) y bloquear el caudal cuando se violen los derechos de autor.

Eso es lo que quiere Bruselas en la nueva estrategia de lucha contra la piratería aprobada el martes. Pero las implicadas no pueden estar más en desacuerdo. En un movimiento que no se da muy a menudo entre las compañías, el sector en bloque se ha levantado contra la Comisión Europea.

Las cinco principales patronales europeas de telecomunicaciones (la de exmonopolios, la de operadoras alternativas, la de empresas de móvil, la de proveedores de internet y la de compañías de cable) han firmado un comunicado conjunto en el que "lamentan" la decisión de las autoridades comunitarias y consideran "prematura" la revisión del marco normativo.

Las patronales están "colectivamente preocupadas por el plan de la comisión de incrementar el papel de los proveedores de internet en la prevención de las descargas ilegales". Sobre todo, añaden, si se pretende obviar "la necesaria salvaguarda que en estos momentos ofrece el control judicial sobre la legalidad de los contenidos", dicen las compañías.

"El plan de Bruselas impondrá responsabilidades y costes adicionales a los proveedores de internet e impactará negativamente en la privacidad de las comunicaciones de los consumidores europeos, algo contrario a la actual legislación comunitaria", concluyen las afectadas.