EDITORIAL

Los pilotos elevan la presión

El colectivo de pilotos de Iberia rompió ayer la estrategia de negociación con la compañía y apostó por la presión para superar el bloqueo de la negociación del convenio, en el que las relaciones laborales deben dar un giro radical con la creación de un nuevo mecanismo de operaciones de corto y medio radio y con la incorporación de actividades low cost. Con una posición más radicalizada que la mantenida por la cúpula del Sepla (Sindicato Español de Pilotos), los pilotos reabren un conflicto en la aviación comercial cuando apenas está cerrado el que ocasionaron los controladores aéreos durante 2010, y que culminó con un laudo arbitral, tras la militarización del servicio.

Los pilotos han autorizado incluso la convocatoria de huelga a su sindicato, precisamente cuando la temporada turística arranca y cuando buena parte de las esperanzas de recuperación de la actividad económica en España estaban puestas en el turismo. La economía española está preparada para pocos sobresaltos ahora, pero desde luego no lo está para una huelga en un sector estratégico, en el que un colectivo minoritario de profesionales tiene una cuota de poder de presión desproporcionado. Y tampoco lo está Iberia, una compañía que tras su fusión en el proyecto IAG trata de consolidarse en un negocio con una competencia feroz.