Los 'indignados' plantean propuestas concretas

Otro sistema (económico) es posible, según Sol

Los diferentes perfiles que "han tomado la plaza" de Sol para reclamar un cambio empiezan a plasmar sobre el papel medidas concretas que permitan convertir un movimiento espontáneo en una alternativa creíble.

Parados, mileuristas, becarios, estudiantes, jubilados o simplemente descontentos con un sistema que dicen abominar. Cualquier perfil tiene cabida en el crisol de personalidades en el que se ha convertido el campamento de los 'indignados'. Todo aquel que quiera ser escuchado no tiene más que pasear por las calles aledañas a la Puerta Del Sol en torno a las 7 de la tarde. A esa hora las diferentes subcomisiones se suelen reunir para escuchar a los compañeros. Las posibilidades de elección abarcan educación, cultura, política, feminismo, economía,.... Basta con elegir la materia que a uno más le atrae y apuntarse a la lista que porta el moderador de cada foro. Ese gesto es suficiente para poder enfrentarse a un público, en muchos casos entregado, que escucha pacientemente cualquier idea, por muy alocada que esta parezca. Todo ello para conseguir materializar en propuestas concretas el idealismo de un movimiento espontáneo.

En la confluencia de la calle Carretas con Sol en torno a unas cincuenta personas se arremolinan para escuchar a un chico que viste traje oscuro y camisa malva. Habla de forma enérgica. En algún momento intenta utilizar sus propias manos como megáfono para que los cánticos de la muchedumbre no ahoguen su chorro de voz. El objetivo es explicar la diferencia entre la banca comercial y de inversión. æpermil;l solo quiere explicar porque es necesario prohibir que una misma entidad desempeñe ambas actividades. "Así nuestro dinero no será utilizado para especular como durante la última crisis", dice casi gritando. Cuando termina la mayoría levanta las manos y las agita. Es el signo de que están de acuerdo con la propuesta. El moderador la apunta en una gran pancarta que hay a su espalda. En este cartel se van anotando todas las ideas que cuentan con el respaldo de los asistentes y que serán sometidas a debate en la Asamblea General.

Economía es el foro que tiene mayor éxito. Alrededor de los improvisados oradores no paran de acercarse personas que buscan intensificar el debate, escuchar los argumentos que se presentan o simplemente curiosear. El clima es de respeto, aunque de vez en cuando ciertas propuestas dejen entrever alguna sonrisa, por ejemplo la de "vover a la peseta y escapar de Bruselas". Todo ello en una calle que sirve como vomitorio del anfiteatro en que se ha convertido la Puerta del Sol. Los empujones y las dificultades para hacerse un hueco se va incrementando a medida que cae la tarde, pero estas complicaciones 'técnicas' no consiguen terminar con un debate que se apasiona minuto a minuto.

Cuando la reunión empieza a llegar a su fin, el mural que recoge las propuestas está repleto de anotaciones. Unos apuntes que en algunos casos coinciden con conceptos bastante conocidos. Así, entre las primeras está la famosa Tasa Tobin, premiada en 1981 con el Nobel de Economía. El objetivo sería imponer un impuesto sobre las operaciones de cambio entre divisas, para frenar las transacciones a corto plazo y así limitar la especulación.

También es sorprendente como una de las ideas más apoyadas cuenta con el respaldo de la misma Unión Europea. Al igual que ayer mismo hizo Bruselas, los 'indignados' también exigen que "se vigile el sueldo de la banca". Coincidencias que incluso llegan a los dos grandes partidos políticos a los que tanto se ataca. Así, al igual que el PP incluye en su programa electoral, se defiende con fuerza una bajada del IVA, o como algunos relevantes dirigentes del PSOE han defendido en público, se exige un incremento del IRPF "para que los que más tienen paguen más". Por detrás una retahíla de sugerencias dejan pequeño el trozo de papel que continúa pegado en la pared: nacionalizar la banca rescatada, fijar el salario minimo en 1200 euros , que la entrega de la vivienda salde la deuda hipotecaria, .... Unas iniciativas que el movimiento ahora denominado 'Toma la plaza' ya no quiere dejar que otros defiendan en su nombre.