EDITORIAL

LinkedIn, empieza el espectáculo

El aperitivo lo puso Renren. Pero la fiesta empieza con LinkedIn. La red social china salió a Wall Street hace dos semanas y el primer día de negociación llegó a subir un 56,6%. Ayer, el portal de ayuda a profesionales LinkedIn se estrenó más a lo grande: arrasó, hasta duplicar su valor en unos minutos. No lo duden, empieza el espectáculo.

La presión de la nueva burbuja tecnológica que se está formando subió unas cuantas atmósferas, y el manómetro de LinkedIn ya anuncia niveles récord para los próximos estrenos en el parqué de compañías del sector. Cuando a principios de enero hablábamos en estas mismas páginas de Síntomas de burbuja en las redes sociales no descubríamos la pólvora, pero el fenómeno va ya a la velocidad de la luz.

El número de inversores que quieren apostar por las webs de redes sociales sigue creciendo al mismo ritmo supersónico que el impacto de estas en las costumbres de los ciudadanos. Y, al contrario de lo que sucedió con las puntocom que inflaron la burbuja tecnológica de principios de la anterior década, las redes sociales encuentran financiación sin problemas fuera de la Bolsa. Sin embargo, el show de las cifras estratosféricas en euros está en el parqué, y Facebook, Twitter o Zynga ya asoman entre bambalinas. Esperemos que los reguladores estén más atentos ahora que hace 10 años.