Atenas recibe hoy al BCE y al FMI

Berlín cede en su presión para reestructurar la deuda griega

Cambian los vientos en torno a Grecia. Berlín parece ceder en su presión por lograr cuanto antes una reestructuración de la deuda griega. Atenas recibe hoy una delegación del BCE y el FMI para poner sobre la mesa su capacidad de alcanzar los objetivos de reducción de déficit comprometidos.

Wolfgang Schaeuble
Wolfgang Schaeuble

Los portavoces parlamentarios de la coalición de Gobierno en Alemania han dado cuenta en sus discursos más recientes de diversos pasos que pueden ser emprendidos antes de tener que recurrir a una reestructuración de la deuda. Hoy, de hecho, se reúnen los parlamentarios de la CDU con Grecia como único punto del orden del día.

Las posiciones mostradas en los últimos días contrastan con las mantenidas durante el último mes. El viceministro de Exteriores, Werner Hoyer, aseguró por ejemplo que una reestructuración de la deuda griega "no sería un desastre". El ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, manifestó por su parte al diario Die Welt ya puso de manifiesto el 14 de abril la necesidad de tomar medidas similares. Lars Feld, asesor económico de Merkel, calificó la medida de "inevitable".

Esta nueva postura podría deberse a la presión ejercida por la banca. Las entidades financieras alemanas francesas soportan dos tercios de la deuda total, con 40.300 millones de dólares de exposición por parte de las entidades teutonas.

Alemania, de esta manera, podría considerar más ayuda a Grecia para evitar así la reestructuración, lo que podría poner conducir "a problemas incluso mayores de los que tenemos en la actualidad", según afirmó a Bloomberg Michael Meister, el portavoz parlamentario sobre Finanzas de la CDU.

Visita de las instituciones

El Gobierno recibe hoy a una misión del FMI y el BCE para aclarar si será capaz de alcanzar los objetivos de reducción de déficit comprometidos ante Bruselas y medir si hay margen para más sacrificios que garanticen estas metas, según informa el diario El País. Además, los inversores están pendientes de una subasta de deuda a seis meses que hoy realiza Atenas, lo que deberá dar pistas sobre el calado de las dudas desatadas en los últimos días por el temor a un impago de Grecia.