Negociaciones, desmentidos e invitaciones a abandonar el euro

Los mercados se enfrentan al test griego

Los mercados de divisas, deuda y acciones se enfrentan este lunes a la nueva amenaza a la estabilidad que ha estallado en Grecia.

Los ministros griegos de Desarrollo, Mihalis Chrysohoidis (izquierda); Finanzas, George Papaconstantinou (centro), e Infraestructuras, Harris Kastanidis, en una rueda de prensa el pasado 2 de mayo.
Los ministros griegos de Desarrollo, Mihalis Chrysohoidis (izquierda); Finanzas, George Papaconstantinou (centro), e Infraestructuras, Harris Kastanidis, en una rueda de prensa el pasado 2 de mayo.

Todo empezó el viernes por la tarde y fue el preludio de un fin de semana frenético. La reunión de urgencia de los líderes de la Unión Europea para renegociar el rescate a Grecia pretendía ser secreta, pero no lo fue y eso disparó las incertidumbres. Entre las reservas de unos y la poca transparencia de otros, la posibilidad de un abandono griego de la moneda única terminó de rematar al euro, que ha vivido unas últimas sesiones para olvidar.

El fin de semana ha estado plagado de desmentidos griegos a la salida del euro y de respaldo de los líderes europeos a una renegociación del rescate, con la excepción palmaria de Reino Unido. Con mucha menos agonía, Irlanda está a punto de conseguir una mejora de las condiciones de su paquete de salvamento, ¿por qué no puede sucederle lo mismo a Grecia? Pero la situación del país heleno no es como la irlandesa. De hecho, una hipotética salida del euro no es el primer temor que sobrevuela y atemoriza los mercados. No, lo primero de la lista es la reestructuración de su deuda, un ya no se puede más que provoque una fuerte quita en los pagos y que dispare la presión sobre los bancos franceses y alemanes, los más expuestos al pasivo griego.

Lo que está claro, y así lo han comprobado los funcionarios de la Comisión Europea, el BCE y el FMI que están estos días comprobando la ejecución del plan de ajuste griego, es que Grecia no está en condiciones de hacer frente a sus obligaciones financieras sin ayuda extra.

Con estos activos encima de la mesa, el presidente del Ifo alemán, Hans-Werner Sinn, llevó este domingo la especulación a categoría de planteamiento formal al alentar un abandono griego del euro. "Sería el mal menor", aseguró. Más leña al fuego. Tampoco los británicos ayudaron a calmar las aguas con sus reticencias a participar en un nuevo rescate.

Todo un caldo de cultivo para una apertura de semana agitada en los mercados. El euro cerró el viernes a 1,4316 dólares desde los 1,483 dólares por euro del lunes. Todo un batacazo para el primer valor en la lista de los especuladores. Le sigue de cerca la prima de riesgo de los países periféricos. Y luego están las acciones, sobre todo las del sector financiero, que tendrá que reflejar las incertidumbres sobre los pagos griegos.