Otros 25 millones de cuentas 'hackeadas'

Los fallos de seguridad de Sony ponen en la picota a su consejero delegado

El consejero delegado de Sony, Howard Stringer, debería dejar la compañía tras anunciar este lunes un nuevo fallo de seguridad que afecta a otro servicio de la compañía llamado Sony Online Entertainment. Algunos gestores de fondos creen que carece de capacidad para gestionar la crisis.

Howard Stringer, consejero delegado de Sony.
Howard Stringer, consejero delegado de Sony.

Los fallos de seguridad de Sony -el que reconoció el 27 de abril y que afecta a 77 millones de usuarios de PlayStation Network y Qriocity, y el desvelado este lunes que impacta sobre otros 25 millones de usuarios de Sony Online Entertainment (SOE)- ha puesto contra las cuerdas al consejero delegado de la corporación. Algunos gestores de fondos opinan que Howard Stringer no está manejando la situación de forma correcta. Michael On, de la gestora Beyond Asset Management, señaló a Reuters que "la manera como Sony está gestionando el problema evidencia que carece de capacidad para lidiar con esta crisis. Debería renunciar a su cargo tras estos problemas de seguridad, que ha supuesto un duro golpe para la compañía, que está fracasando también en impulsar productos que sean competitivos", añadió.

La situación parece complicársele a Sony. Y es que, apenas 24 horas después de que sus altos directivos pidieran disculpas el domingo a los usuarios afectados y les ofrecieran acceso gratuito durante 30 días a PlayStation Plus y Qriocity como compensación (una vez se restauren), la empresa tuvo que salir al paso de otra "intrusión criminal".

La compañía advirtió primero en una breve nota en la web de SOE que habían desconectado los servidores de esta plataforma de juegos multijugador, tras detectar otro ataque de hackers. Más tarde, en la madrugada del martes, Sony informó que 25 millones de usuarios de esa plataforma podían haber sido víctimas del robo de sus datos personales, incluidos los de la tarjeta de crédito.

"Son ataques distintos, aunque coinciden en el tiempo", aclara una portavoz de Sony en España. "Esta nueva intrusión se detectó a raíz de poner en marcha una amplia investigación junto con las compañías de seguridad que hemos contratado", añade, al tiempo que aclara que todos los servicios afectados por el robo de datos tenían los servidores instalados en San Diego (EE UU).

El ataque a la filial de Sony que desarrolla y ofrece juegos online para todo tipo de plataformas (PC, PlayStation, teléfonos móviles y redes sociales) ha dejado fuera de línea tres servicios clave para el negocio presente y futuro de Sony: la plataforma SOE, PlayStation Network y Qriocity, centrada en música y películas. La compañía, que compite en el negocio de los juegos duramente frente a Nintendo, Microsoft y a los fabricantes de smartphones y tablets como Apple, se enfrenta a una pérdida de confianza de los usuarios difícil de reconquistar, según advierten muchos expertos. Sony ha caído en Bolsa un 20% desde enero y más de un 4% desde que anunció el primer ataque.

Las tarjetas de 174 españoles, expuestas en el nuevo ataque

Sony reconoce que en el ataque a Sony Online Entertainment han quedado expuestos nombres, direcciones, contraseñas y números de tarjetas de crédito y débito de sus usuarios. En Europa el problema podía haber conducido al robo de datos bancarios de 12.000 usuarios; 174 de ellos de España (el anterior ataque afectó a 330.000 españoles).

La Unión de Consumidores de España (UCE) recomendó ayer a los afectados que estén atentos a cualquier movimiento inusual en sus cuentas bancarias. La UCE no prevé actuaciones ante la Agencia de Protección de Datos, ya que las bases de datos de Sony afectadas están en EE UU y se ampara en la legislación de ese país. Pero, sí advirtió de posibles acciones si algún usuario sufre una sustracción indebida de su cuenta bancaria y la entidad no se hace responsable. Sony insiste en que los datos bancarios estaban encriptados y "no tenemos constancia de que se hayan usado fraudulentamente".