Las pistas sobre el final del estímulo

Bernanke se estrena esta semana con un ciclo inédito de ruedas de prensa

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, acabará esta semana con 97 años de tradición en una institución caracterizada por el secretismo, cuando comparezca en la primera rueda de prensa tras una reunión sobre política monetaria. De momento no se espera un alza de los tipos de interés. La atención, por tanto, estará en las pistas sobre el final del estímulo económico.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke

El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed) empieza mañana una reunión de dos días para analizar la política monetaria y la evolución económica del país. Al término de la reunión, el miércoles, la Fed difundirá como es habitual un documento que, tradicionalmente, contiene enunciados crípticos sobre la evolución de los tipos de interés.

Sin embargo, en esta ocasión, la atención no estará centrada en el comunicado, sino en las explicaciones que dará a continuación el propio presidente de la Fed, que responderá a las preguntas de la prensa durante 45 minutos. Será la primera de las cuatro ruedas de prensa que Bernanke, en aras de la transparencia, ha prometido dar cada año, al menos mientras dure su segundo mandato, que concluye en el 2014. Todas ellas serán difundidas simultáneamente por el sitio de la Reserva en internet.

La presencia ante la prensa del máximo responsable de la autoridad monetaria dará una nueva dimensión a las siempre importantes reuniones del Comité de Mercado Abierto. Bernanke hará que los mercados no se dejen llevar por sus interpretaciones del comunicado final de la reunión, al ofrecer explicaciones más precisas sobre las actuaciones de la Fed.

El momento elegido para comenzar estas comparecencias públicas no deja de ser oportuno, cuando la Fed está bajo la lupa por su actuación ante una economía que se tambalea bajo el peso del déficit y un empleo que no acaba por despegar.

De momento no se espera que la autoridad monetaria se plantee un alza de los tipos de interés, que se encuentran por debajo del 0,25 por ciento desde finales del 2008. La atención, por tanto, estará en las pistas que Bernanke pueda dar sobre el final del estímulo económico, lo que seguro se traducirá en fuertes movimientos en el mercado de la deuda.

Conscientes del peso que tendrán sus palabras, Bernanke lleva semanas preparando las preguntas y ensayando las respuestas, bajo el difícil equilibrio de satisfacer la curiosidad de la prensa, pero sin distorsionar los mercados.

La Fed se enfrenta, además, a fuertes críticas de los legisladores por el estímulo masivo, 600.000 millones de dólares, que está inyectando en el mercado mediante la compra de bonos, y que no acaba de reflejarse en un fuerte crecimiento económico. Para muchos detractores, la Fed, con su máquina imparable de imprimir dinero, está sentando las bases que se dispare la inflación, lo que pondría en peligro la recuperación de la mayor economía del mundo.

Política monetaria apropiada

Hace dos semanas, la vicepresidenta de la Fed, Janet Yellen, aseguró que el reciente incremento de los precios de las materias primas no tendrá consecuencias relevantes para la inflación y el crecimiento económico, por lo que ha remarcado que no está justificado un "cambio sustancial" en la actual política monetaria de la institución.

Janet Yellen defendió que parece "improbable" que la subida de los precios tenga "efectos persistentes" en la inflación o provoquen un "descarrilamiento" en la recuperación económica, por lo que, en su opinión, "no justifican un cambio sustancial en la política monetaria".

La vicepresidenta subrayó además que una política monetaria acomodaticia continúa siendo "apropiada", ya que el desempleo sigue siendo elevado e, incluso ahora, los indicadores de la inflación subyacente se encuentran por debajo de los límites establecidos por la Fed como adecuados con su mandato de promover el máximo empleo y las estabilidad de precios.