Los tipos, a punto de subir tras dos años en el 1%

Fin de la etapa monetaria más expansiva en Europa

Nunca los tipos de interés habían estado tan bajos durante tanto tiempo. El BCE los ha mantenido en el mínimo histórico del 1% desde mayo de 2009, pero todo apunta a que la institución pondrá fin este jueves al periodo monetario expansivo más largo en Europa.

Jean Claude Trichet, presidente del BCE
Jean Claude Trichet, presidente del BCE

Hacía tiempo que una reunión del BCE no generaba tanta expectación. Aunque la cita siempre es esperada, esta vez acapara más si cabe la atención porque puede suponer el final de una etapa: la de la política monetaria expansiva más larga conocida en Europa. Los tipos de interés oficiales no se han movido del 1% desde mayo de 2009. Nunca han estado tan bajos durante tanto tiempo. Pero casi con toda probabilidad este 7 de abril la institución presidida por Jean Claude Trichet incrementará las tasas rectoras.

Esta subida será la primera después de casi dos años con los tipos en el mínimo histórico del 1% y también la primera desde julio de 2008, momento en el que se inició una serie de recortes progresivos para hacer frente a la recesión y dar aliento a una economía que atravesaba la peor crisis desde la II Guerra Mundial.

El mercado lleva anticipando este movimiento al alza desde la anterior reunión del BCE, cuando el banquero francés sorprendió con un tono más agresivo al referirse a la vigilancia de las presiones inflacionistas, su principal caballo de batalla. Hasta ese momento, Trichet sostenía sistemáticamente que los tipos estaban situados "en un nivel adecuado" y que las expectativas de inflación a medio plazo estaban "firmemente ancladas".

El euríbor y el euro tomaron impulso al calor de las palabras de Trichet que reforzaban la idea de una casi segura subida de los tipos. La crisis libia -que seguía encareciendo los precios del petróleo- y los acuerdos en el marco de la cumbre europea de finales de marzo también contribuyeron al baile de los mercados. La divisa única tocó máximos de un año y se aproximó a la barrera de los 1,50 dólares, que muchos algunos creen que podría superar si el presidente del BCE continúa obsesionado con la inflación. El tipo hipotecario, por su parte, inició en febrero una inesperada escalada que le ha llevado a superar ya el 2% y a situarse en niveles de hace dos años.

Solo a raíz de la anterior crisis -la de 2001-2002- los tipos en Europa llegaron a tocar mínimos al situarse en el 2%. En ese nivel estuvieron desde junio de 2003 hasta diciembre de 2005, mientras que Estados Unidos llegó a bajarlos hasta el 1%.

Unos tipos de interés bajos abaratan el crédito para las empresas y las familias, lo que contribuye a reactivar la economía. Pero el control de la inflación, que en algunos países de la zona euro ya sobrepasa con creces el límite del 2% permitido por el BCE debido al encarecimiento de los precios del petróleo en el primer trimestre del año, obsesiona ahora a la autoridad monetaria, que ve la necesidad de endurecer la política monetaria antes de lo esperado por los mercados, que advierten de la frágil recuperación de los países del euro y otras amenazas como la crisis de deuda que podría abocar a Portugal a un inminente rescate. A comienzos de año, la mayoría de los analistas no esperaba que el BCE tocara los tipos hasta el tercer o cuarto trimestre de 2011.

Los expertos prevén en todo caso que Trichet aplicará el jueves una subida de tipos de 25 puntos básicos, hasta el 1,25%. De aquí a final de año, sitúan las tasas en un máximo del 1,75%.

La Fed también está inquieta por la inflación

Pero no solo el BCE muestra sus cartas. Desde Estados Unidos ya se advierte sobre las potenciales subidas de los tipos de interés. El último día de marzo, un consejero de la Fed avanzo que podrían incrementarse los tipos a finales de este año, nada menos que 75 puntos básicos, ya que no tendría más sentido mantener los tipos próximos a cero en una economía creciendo a un ritmo del 3%.

Asimismo, las últimas actas de la Reserva Federal muestran su inquietud ante las presiones inflacionistas y la recomendación de algunos miembros de una mayor vigilancia ante las expectativas de subida de precios a largo plazo. Un incremento significativo de las expectativas a largo plazo podría contribuir a una inflación excesiva de precios y salarios, lo sería costoso de erradicar", señaló el comunicado del banco central estadounidense.