Asegura que ha pactado con el Banco de España

CAM quedará bajo control del Estado tras pedir al FROB 2.800 millones

La Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) aprobará su conversión en banco para poder dar entrada al FROB, al que solicitará 2.800 millones de euros, por lo que el Estado tendrá la mayoría del capital. La caja alicantina contempla dar entrada a nuevos socios.

CAM quedará bajo control del Estado tras pedir al FROB 2.800 millones
CAM quedará bajo control del Estado tras pedir al FROB 2.800 millones

El consejo de administración de la CAM aprobó el viernes la conversión de la entidad en banco y la petición de 2.800 millones de euros al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), una cantidad con la prevé alcanzar un capital básico del 10%. La entidad remarca que esta cantidad es muy inferior a los 4.277 millones en total que solicitó por esta vía Banco Base, con lo que deja entrever que sus exsocios en esta entidad (Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria) también tienen necesidades de capital.

La medida ha sido consensuada con el Banco de España para frenar los rumores sobre una inminente intervención de la entidad y su posterior subasta, según se explicó ayer en el consejo de la caja alicantina.

El Estado, por tanto, tomará el control de la CAM, aunque fuentes del sector aseguran que lo más probable es que se intente diluir la participación del FROB y que esta sea sustituida por otros inversores privados.

Ibercaja y Banesto aparecen como candidatos para una posible unión

En el comunicado remitido por la entidad el viernes, de hecho, se señala que "hay plazo (desde ahora hasta que se desembolsarán estas ayudas del FROB) para que pudieran sumarse al proyecto otros posibles partícipes". Añade que "la posibilidad de sumar nuevos socios está abierta y la entidad propiciará su integración si con ella su proyecto de futuro gana en tamaño y solidez, continuando con su tradicional política de integraciones", afirma.

Fuentes del mercado aseguran que la caja alicantina ya ha tanteado a algunos socios, entre los que se encuentra Ibercaja, una de las pocas entidades del sector que aún no ha iniciado una fusión. Otras entidades que buscan compañeros de viaje son Unnim o Mare Nostrum.

Pero hay más alternativas, como la adquisición por parte de un banco. El banco de inversión Nomura ha mostrado el cuaderno de ventas, según algunas fuentes, a varias entidades (Santander, BBVA, La Caixa, Sabadell y Popular).

Y dentro de este grupo figuraría como favorito Santander a través de Banesto, ya que le proporcionaría una fuerte posición en la zona de Levante. El vehículo ahora para hacerse con la CAM, no obstante, no sería una subasta sino la venta por partes de su negocio.

Bono basura

Entre tanto, Fitch anunció el viernes el recorte del rating de la CAM en un escalón, desde BBB hasta BB+, lo que significa que recorta la nota de esta entidad hasta lo que considera un grado de inversión especulativa o bono basura. También Moody's advirtió que la disolución de Banco Base coloca "bajo presión" los ratings de tres de sus antiguos miembros (CAM, Cajastur, Caja Cantabria).

En Bolsa, la incertidumbre volvió a castigar a las cuotas participativas (títulos similares a las acciones, pero sin derechos políticos) de la CAM. Cotizan a 6,15 euros tras perder un 2,84% en la semana (el viernes bajaron un 0,81%).

Caja Cantabria trabaja en una nueva alianza

Caja Cantabria anunciará en pocos días una nueva alianza "solvente, viable y con la fortaleza necesaria para afrontar los requerimientos actuales de los mercados y autoridades", según informó el viernes en un comunicado. La entidad aseguró que "trabaja intensamente" con el objetivo de presentar un nuevo proyecto al Banco de España, un anuncio que se producía en el mismo día en que varias agencias de calificación advertían sobre el riesgo tras la ruptura de la mencionada fusión.

La entidad cántabra reconoce así, por primera vez desde que su asamblea dijo "no" a Banco Base, que negocia formar un nuevo grupo financiero aunque no precisó con qué socios. Sin embargo, fuentes financieras han indicado que el grupo podría contar con las tres cajas que han rechazado aliarse con la CAM, e incluso el Gobierno de Cantabria ha expresado públicamente su deseo de que su caja siga teniendo como aliado en el futuro a Cajastur.

De hecho, las mismas fuentes han indicado que si Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria decidieran seguir juntas, el grupo resultante no necesitaría solicitar al Estado ayudas públicas. En su comunicado la caja cántabra añade que "la culminación de estos nuevos esfuerzos construirá a un grupo en el que la calificación individual de cada caja se integrará en el rating de la nueva entidad".

Unnim, por otra parte, entidad que el lunes presentó como propuesta al Banco de España su intención de lograr una fusión, recordó el viernes que está estudiando todas las opciones para su capitalización sin establecer limitaciones de entrada. La entidad, producto de la fusión de Caixa Sabadell, Terrasa y Manlleu prioriza unirse a otra caja o grupo de cajas, pero también contempla buscar un socio de referencia para constituir un banco propio e incluso salir al mercado bursátil, dejando el recurso al FROB como alternativa de último recurso.

La entidad necesita conseguir 568 millones para cumplir con la normativa financiera española en septiembre.