Tres cables proporcionarán un 25% del consumo

REE completa la conexión entre la Península y Baleares por 375 millones

El proyecto de interconexión entre Baleares y la Península inicia su cuenta atrás. REE lanzará hoy el tercer cable que unirá ambas costas, lo que aportará a las islas un 25% de su consumo de energía. El enlace obligará a revisar el sistema eléctrico subvencionado de ese territorio, que explota Endesa, y cuenta además con un gasoducto.

A partir de este año, Baleares perderá su carácter insular, al menos, desde el punto de vista eléctrico. El operador y transportista del sistema, Red Eléctrica (REE), tiene previsto lanzar hoy desde la bahía de Santa Ponsa (Mallorca) el tercero (y último) cable eléctrico del llamado proyecto Rómulo, que conectará con la subestación de Morvedre (en Sagunto), los dos puntos de menor distancia entre Mallorca y la Península.

El encargado de lanzar hoy el cable, que tiene una longitud de 237 kilómetros y carece de empalmes, es el Giulio Verne, barco que ya transportó en enero el primer tendido y es, junto con el Skagerrak, que lanzó el segundo, el único buque que realiza este tipo de operaciones en el mundo. Los cables, en corriente continua, discurren a una profundidad de 1.485 metros y hasta los 800 metros están soterrados en una zanja de un metro bajo el lecho marino, con el objetivo "de preservar el medio ambiente", según indican en REE.

El proyecto Rómulo para la interconexión de Baleares ha supuesto para la compañía que preside Luis Atienza una inversión de 375 millones de euros y aportará un 25% del consumo eléctrico de las islas, que va en aumento. Esta infraestructura, junto al gasoducto submarino de Enagás, que entró en funcionamiento en el verano de 2009, permitirá diversificar y garantizar el suministro de energía de Baleares, pero, sobre todo, un importante ahorro de costes, ya que este archipiélago, que forma parte de los llamados sistemas extrapeninsulares, tiene una regulación altamente subvencionada que deberá ser revisada.

El coste de la electricidad en estos sistemas es más del doble que en la Península: unos 200 euros/MWh, frente a los 47,85 euros/MWh en que, por ejemplo cerró el precio del mercado mayorista para ayer, domingo. Además, desincentiva las inversiones en renovables, que tienen una retribución menor, y la liberalización del mercado. Las subvenciones a las islas se financian en la tarifa de acceso a las redes y con los Presupuestos Generales del Estado.

En pruebas

Una vez que el Giulio Verne llegue a Sagunto, un recorrido en el que empleará unos 20 días para soltar el cable, REE iniciará un periodo de pruebas previo a la puesta en servicio de la línea, que está prevista para este mismo año. Junto con el cable eléctrico, el barco lanzará otro de fibra óptica para garantizar las comunicaciones.

En los trabajos para conectar los extremos del cable con las subestaciones en la costa, que transformarán la corriente continua en alterna, han participado un equipo de buzos especializados.

La CNE pide que se deje de subvencionar a Endesa

Desde finales de 2009, tras la puesta en servicio del gasoducto de Baleares, la Comisión de la Energía ha pedido en varias ocasiones al Gobierno que revise el sistema de subvenciones de la electricidad de un sistema que gestiona Endesa. En sus peticiones, el regulador ha tenido en cuenta el proyecto de conexión eléctrica, que se hará realidad este año.

En uno de los informes en que solicitaba dicha revisión, el consejo de la CNE señalaba que la llegada del gas a las islas permitiría "generar electricidad con centrales de ciclo combinado". Además, con el nuevo cordón umbilical desaparece la insularidad eléctrica que justificaba las subvenciones que recibe este territorio (también Canarias, Ceuta y Melilla, todos ellos de Endesa). En este sentido, el organismo ha pedido medidas regulatorias "para adaptarse a la nueva situación", con la retribución general. La revisión de estas primas aliviará los costes de la tarifa.

En su opinión, parte de la energía para generar electricidad en el archipiélago (unos 200 MW) debe ser adquirida en el mercado mayorista de la electricidad (pool) y pagarse al precio que rige para el sistema peninsular, con el que se va a interconectar aportándole un 25% del consumo. El suministro de los sistemas no peninsulares fueron adjudicados en su día a Endesa por tratarse de una empresa pública, situación que ha cambiado radicalmente, al estar ahora en manos del Estado italiano, a través de Enel.

Las subvenciones a las islas se pagan en la tarifa de acceso o peajes, que han generado un déficit de tarifa (o derecho de cobro) de 2.300 millones de euros, según el folleto para la titulización de la deuda que tienen los consumidores con las eléctricas. Esa cantidad corresponde a Endesa, que ha cobrado ya más de 3.000 millones, de los 6.000 millones colocados por el Tesoro este año.

Las islas cuentan también con un gasoducto desde 2009

En muy pocos años la situación energética de las islas Baleares, un sistema que explota Endesa, ha cambiado radicalmente. A la interconexión con tres cables eléctricos, que entrará en servicio este año, se une al gasoducto que se puso en marcha en septiembre de 2009.

El tubo (con 22.500 empalmes), también submarino, requirió de una inversión de 490 millones de euros. Tiene una longitud de 268 kilómetros, con una profundidad de mil metros, además de otro tramo terrestre de 68 kilómetros.

El gasoducto, que gestiona Enagás y enlaza Denia con Ibiza, tiene un caudal máximo de 676.000 metros cúbicos a la hora, a una presión de 80 bares.