No debería superar entre 0,6 y 0,7 veces el valor en libros

El mercado alerta sobre el precio de entrada del FROB en las cajas

A falta de horas para que las entidades españolas presenten sus planes de recapitalización al Banco de España, algunas ya han adelantado que deberán recurrir al FROB. Ante esto, en el mercado ya empiezan a surgir voces que alertan que los precios a los que se realicen estas inyecciones no deben exceder entre 0,6 y 0,7 veces el valor en libros para dar credibilidad a la reestructuración.

Recibir ayudas del FROB, la única alternativa a la que aspiran un grupo de cajas para cumplir las nuevas exigencias de capital, tiene diferentes implicaciones dependiendo de la valoración que el Estado haga de cada entidad necesitada. Igual que cuando una empresa sale a Bolsa su valor aumenta o disminuye dependiendo del precio que el mercado esté dispuesto a pagar por cada título, las cajas que acudan al FROB perderán el control de un mayor o menor porcentaje de la entidad dependiendo del precio al que el Estado valore las acciones nuevas que se emitan para articular las inyecciones de capital.

El Estado se enfrenta así a una decisión crítica y en el mercado ya hay voces que alertan de los riesgos de valorar a las entidades por encima de los precios de mercado. Algunos, de hecho, consideran que acabaría destruyendo parte de la credibilidad ganada en el proceso de reestructuración.

"Dadas las pobres perspectivas de beneficios para el negocio bancario doméstico en los próximos años, consideramos que un múltiplo razonable para una entidad con un balance limpio debe rondar una vez el valor en libros. Si a eso le sumamos los 38.000 millones de pérdidas futuras que esperamos para las cajas, el múltiplo cae a entre 0,6 y 0,7 veces valor en libros", explica Arturo de Frías, de Evolution Securities. "Pagar más de entre 0,6 y 0,7 veces valor en libro además de no tener una justificación fundamental, podría también destruir parte de la credibilidad ganada con las recientes reformas estructurales. Algo que a su vez podría tener un impacto negativo en la percepción de riesgo soberano", añade el experto.

El lunes concluye el plazo para que las entidades que no cumplan los nuevos requisitos de solvencia presenten al Banco de España sus planes para recapitalizarse. Algunas entidades han optado por las fusiones de urgencia pero otras, ante la dificultad para encontrar inversores privados ya han reconocido que acudirán al FROB, un grupo en el que se encuentran Catalunya Caixa y Novacaixagalicia.

La Caixa valoró su negocio bancario en 0,8 veces valor en libros cuando anunció la reestructuración de la entidad y la segregación de los activos inmobiliarios, un precio que para los expertos ha marcado el techo al que se valorarán el resto de entidades españolas. De hecho Santander y BBVA son los únicos que cotizan cerca de una vez valor en libros, mientras los medianos como Popular rondan las 0,7 veces.

"Igual que los extranjeros exigen precios bajos, el Estado también va a querer ejercer derechos políticos. Va a ir a gestionar. Cuando más bajo valore, más acciones controlará", recuerdan en el mercado.

La espinosa cuestión de los activos inmobiliarios

Mucho se ha escrito en los últimos tiempos sobre las necesidades de capital del sector financiero y las cifras que se manejan son de lo más diversas. El Banco de España ha marcado el suelo al cifrar en unos 15.000 millones el capital necesario para cumplir a día de hoy los nuevos niveles de solvencia. El problema es que a partir de ese punto las necesidades pueden aumentar de forma exponencial dependiendo de las variables que uno maneje y en particular del deterioro futuro que calcule cada casa para los activos inmobiliarios tóxicos.

Evolution Securities cree que en el peor de los casos las necesidades ascenderán entre 40.000 y 50.000 millones de euros por lo que no descarta que el FROB deba inyectar unos 30.000 millones en los próximos dos años, pues prevé que tan solo un puñado de cajas logre capital privado.