Cuenta atrás ante el Banco de España

La entrada del FROB en Banco Base enfrenta a Cajastur y CAM

La amenaza de una intervención en la CAM vuelve a resurgir. La entrada del FROB en Banco Base ha provocado un duro enfrentamiento entre la entidad alicantina y Cajastur, que reclama un nuevo reparto de poder.

Ayer volvió a ser un mal día para el sistema financiero español en general y para el sector de las cajas en particular. Al demoledor informe de Moody's sobre la banca se unieron los enfrentamientos existentes entre Cajastur y CAM escenificados el miércoles sin pudor en el consejo de administración de Banco Base, la entidad holding del grupo que integra además Caja Extremadura y Caja Cantabria.

Estas disputas han provocado que la caja asturiana, líder de Banco Base, esté dispuesta a romper con CAM y que esta abandone el SIP que crearon hace unos seis meses, algo que ni el Banco de España ni CECA desean. Lógico si se tiene en cuenta que este enfrentamiento se produce en un momento muy delicado, solo a cuatro días de que Banco Base, como el resto de las cajas que necesitan recapitalizarse, tengan que entregar sus proyectos para obtener capital al supervisor. El supervisor, de hecho, está intentando recomponer la situación con el apoyo de CECA.

El deterioro de la situación financiera de CAM, que había aportado unos datos a Cajastur que parece que no se corresponden con la realidad, ha provocado que los planes de Banco Base de recapitalizarse con su salida a Bolsa se frustraran. La caja que preside Modesto Crespo ha aflorado una morosidad del 8,9%, muy por encima de la media del sector y de lo que había declarado a sus socios.

Tras frustrarse los planes de Banco Base, Cajastur entiende que la mejor solución para obtener los 1.447 millones de euros que necesita para cumplir con los requisitos del Banco de España es acudir al FROB. Y propone además ajustar de nuevo los repartos de poder en el grupo en detrimento de la entidad alicantina, causante de la baja valoración de Goldman Sachs del grupo para salir a Bolsa (por debajo de los 6.000 millones), y de la entrada del FROB.

El nuevo reparto, compartido inicialmente por el supervisor, es que Cajastur conserve su 40% de cuota y que CAM sea la que ceda casi la mitad de su peso al FROB, y pasar de controlar el 40% a tener el 27% del grupo con la amenaza de que si no está dispuesta a rebajar su posición que abandone Banco Base. Sin CAM, de hecho, el grupo no necesitaría recapitalizarse, aunque su tamaño sería muy reducido y tendría que buscar nuevos socios.

CAM niega que el SIP con Cajastur esté casi roto, aunque en el consejo aseguró que no estaba dispuesta a ceder posiciones. Eso sí, fuentes del sector aseguran que si la entidad alicantina -cuyo presidente y directora general se han reunido con el Banco de España- no salva la fusión, está abocada a su intervención.

El supervisor, mientras, lanzó el pasado miércoles su amenaza velada, entendida por los responsables de Cajastur y CAM. Emitió una nota en la que repasaba el proceso de reestructuración de las cajas y en el caso de Banco Base explicaba que la fusión aún no estaba culminada.

El supervisor también menciona la "condición suspensiva" del contrato de integración de este SIP y asegura que aún no ha pasado por la asamblea, convocada para el 30 de marzo.

La entidad alicantina afirma que no hay conflictos

Varias de las cajas que forman Banco Base consideran que la alta morosidad de CAM, su exposición al sector del ladrillo y su solvencia obligan a revisar a ella sola el reparto de capital de la fusión fría que proyectan o, de lo contrario, se plantean dejar fuera a la caja alicantina. Consideran que ha sido la causante de que necesiten acudir a pedir ayudas públicas y guardar en un cajón su aspiración de salir a Bolsa. Razón por la que la entrada de los consejeros del FROB en el banco debe correr a cuenta del cupo de CAM.

Un portavoz de la entidad alicantina, sin embargo, rechaza estas afirmaciones, desmiente que el SIP esté roto o haya conflictos y mantiene que hasta el 30 de marzo, día en el que se someterá a aprobación de las asambleas el contrato del SIP no se van a producir novedades. Y añade que lo que ellos someterán a aprobación es el reparto equitativo de poder entre Cajastur y CAM como se acordó inicialmente, y si entra el FROB se tendrá que repartir el peso entre la representación de las dos cajas "como señala el decreto ley".

El proyecto de fusión fija en un 40% el peso de Banco Base a Cajastur (con Banco CCM), otro 40% a CAM, el 11% a Caja Extremadura y el 9% a Caja Cantabria.