Cuenta atrás ante el Banco de España

Las cajas se embarcan en una espiral de fusiones de última hora

Semana de infarto para las cajas. La obligación de presentar ante el Banco de España sus planes de recapitalización antes del próximo lunes ha forzado a las cúpulas de varias entidades a entrar de lleno en una segunda ronda de fusiones.

Una vez más, las cajas se mueven impulsadas por la premura del calendario. Si el pasado junio cerraron la primera ronda de fusiones azuzadas por el calendario para solicitar las ayudas que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ofrecía entonces en forma de preferentes, este ejercicio se ha vuelto a repetir la historia. Es el mandato del Banco de España el que empuja a las cajas a consumar la segunda ronda de fusiones.

El próximo lunes, deben presentar al supervisor cómo pretenden salvar los déficit de capital de que adolecen. Dos terceras partes de los grupos de cajas perfilados hasta la fecha incumplen los requisitos de solvencia impuestos el pasado 18 de febrero. Son Bankia, Banco Base, BMN, Banca Cívica, Novacaixagalicia, Catalunya Caixa, Caja España-Duero y Unnim.

Solo una de estas entidades, la alianza que lideran Caja Madrid y Bankia, tiene el camino hacia el parqué expedito. Banco Mare Nostrum y Banca Cívica también están decididas a apelar al mercado, pero los analistas se muestran cautos ante sus posibilidades de éxito.

Tras celebrar su primer consejo de administración, Banca Cívica informó de que mantiene su intención de "sacar al mercado entre el 25% y el 40% de su capital. De esta manera (...) cumpliremos holgadamente las exigencias del máximo regulador".

Los bailes corporativos afectan, sobre todo, a grupos intrarregionales carentes de solvencia y envergadura, puesto que ahora las entidades tienen de media 76.000 millones de euros en activos.

Caja España-Duero estuvo hasta el pasado 11 de marzo negociando con BMN. Pero al final se ha decantado por formar un banco con Unicaja, la entidad de ahorro más solvente de España. Esto le permitirá cumplir los requisitos de capital.

Ayer, los mentideros financieros hablaron de negociaciones que llevarían a Unnim a integrarse en Banca Cívica, pero estas fueron desmentidas por el grupo catalán. Aun así, admitió que ha realizado "contactos preliminares, de tipo informal, con diferentes grupos para analizar (...) las diferentes posibilidades de recapitalización". Su objetivo último es evitar acudir al dinero del Estado. Aunque con este mensaje se desmarca de la doctrina de la Generalitat de Catalunya que, como la Xunta gallega, desea evitar que las cajas regionales acaben disolviéndose en otros grupos.

Catalunya Caixa no se ha salido del guión. Su consejo prefirió ayer solicitar al FROB los 1.718 millones que necesita para alcanzar una ratio de capital básico. Novacaixagalicia (NCG) indicó por su parte que "concentra sus esfuerzos en captar capital privado para minimizar la aportación pública".

Las cajas vascas han tomado la vía de la fusión estos días, aunque todas gozan de excelente solvencia. BBK, Vital y Kutxa parecen superar por fin el rifirrafe político regional y formarán un sistema institucional de protección (SIP).

Ibercaja, otra firma saludable, se mantiene en reserva. Mientras Caja 3, Caixa Ontinyent y Caixa Pollença dicen estar al margen del baile.

Medio año de plazo

Sea cual sea el plan que presenten al Banco de España, las cajas tienen medio año para cumplirlo. El regulador indicará si aprueba sus proyectos el próximo 14 de abril y deberán ser completados antes del 30 de septiembre. Aunque es posible ganar varios meses de prórroga.

Alternativas para cumplir las normas de solvencia

Salto al parqué. Captar inversores es la alternativa idónea para cumplir las endurecidas exigencias de solvencia fijadas por el Banco de España. Bankia espera captar alrededor de 3.000 millones de euros entre minoristas e institucionales. BMN desea colocar al menos un 20% de su capital y Banca Cívica hasta el 40%, pero aún deben seducir al mercado.

Fusión. Varios directivos saben que la única forma de atraer dinero de los inversores sería otorgando un valor ridículo a las cajas que dirigen. Para evitarlo y no tener que acudir al FROB, han intensificado los contactos con los grupos financieros más solventes. Este es el caso de Caja España-Duero con Unicaja y de Unnim con varias firmas.

Dinero Público. Algunas entidades han considerado un mal menor que el Estado entre en su capital. El consejo de Catalunya Caixa ha aprobado solicitar 1.718 millones al FROB. Así gana tiempo para reestructurarse. Otro tanto hará Banco Base. Novacaixagalicia trata de recabar algo de dinero en el mercado para reducir el peso de los poderes públicos en su capital