Lisboa afronta tensiones políticas y de deuda

Un posible rescate de Portugal planea sobre la cumbre europea

Tras los ensayos, llega el examen final. Los responsables económicos de los 17 países del euro afrontan una semana vital que arranca hoy con el debate sobre la aportación extra de cada estado al fondo de rescate y pendientes de Portugal, donde las tensiones políticas y de deuda amenazan con precipitar un rescate.

Portugal y su hipotético rescate sobrevuelan en una semana clave para la UE. La falta de apoyo de la oposición al último paquete de medidas de ajuste presentado por el primer ministro, José Sócrates, por mandato de Bruselas ha provocado una tormenta política en Lisboa que podría provocar la caída del Gobierno, lo que a su vez ha removido las tensiones en el mercado de deuda de un país en el punto de mira de los mercados y entre continuos rumores de rescate. El interés exigido por los inversores a los bonos portugueses a diez años se ha moderado y se sitúa en el 7,35%, pero en los últimos días ha superado el umbral del 7,5% que el BCE considera crítico y suficiente como para plantearse un rescate.

Sócrates ha admitido hoy que supedita su supervivencia política a la aprobación del nuevo plan de ajuste, que someterá a la votación del Parlamento no antes del miércoles. El primer ministro luso ha amenazado con dimitir si la oposición mantiene su rechazo al plan de austeridad.

Con la mirada puesta en Portugal, los ministros de Economía de la eurozona tratan hoy de resolver cómo reforzar y flexibilizar el fondo de rescate (FEEF), detalles técnicos que deberán zanjar para garantizar su aprobación definitiva en la cumbre del 24 y 25 de marzo e iniciar así el nuevo gobierno económico europeo.

Desde Renta 4 esperan que el principio de acuerdo sobre el fondo de rescate se concrete en el Consejo Europeo del próximo jueves y viernes y permita la progresiva moderación del riesgo soberano. Por su parte, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, apunta que es una "carrera contrarreloj con vistas a la cumbre" y con muchos temas de fondo, como el nuevo paquete de ajuste de Portugal y los convenios colectivos en España.

Los expertos creen que el mercado ya ha descontado un éxito de la cumbre y mantienen una visión positiva de la Bolsa a medio plazo, "en tanto en cuanto se controle el riesgo nuclear y libio", señala Renta 4 en un informe.

Los jefes de Estado y de Gobierno del euro ya acordaron el pasado 11 de marzo incrementar la capacidad financiera del FEEF para poder disponer de los 440.000 millones que fueron comprometidos. Ahora solo se pueden usar 250.000 millones, ya que se deben reservar 190.000 millones para salvaguardar la máxima calificación de solvencia.

La falta de consenso sobre algunos puntos de la reforma ha motivado la reunión extraordinaria de hoy. A partir de las 14.30 horas, el Eurogrupo determinará la aportación adicional que deberá hacer cada país al fondo de rescate para coordinar la respuesta europea a la crisis. El debate está centrado en la proporción de garantías y de capital que cada estado debe proporcionar para incrementar la capacidad del fondo.

Los países más solventes como Alemania o Finlandia presionan para que los menos solventes, como Grecia, Irlanda, Portugal o España, aporten capital en lugar de garantías, una solución vista con escepticismo puesto que obligaría a poner dinero a los socios con más necesidades de liquidez. España ya ha anunciado que es partidaria de incrementar las garantías, mientras que Estonia y Eslovaquia han solicitado tener una contribución reducida al fondo por ser países pobres.