La reestructuración de la banca

Indignación en la Xunta

Las cajas gallegas han sido las peores paradas en el examen que el Banco de España ha efectuado sobre los requisitos de capital de las entidades financieras que operan en España. En concreto, Novacaixagalicia, con 2.851 millones de euros de capitalización, necesitaría 2.622 millones adicionales, un 4,8% más, para cumplir con el 10% de capital requerido por el supervisor. La situación ha despertado las iras de la Xunta de Galicia, donde sostienen que los 3.048 millones de euros que destinó la caja para provisionarse "siguiendo las indicaciones de Banco de España, permitirían ahora cumplir las nuevas exigencias que formula el regulador".

En este sentido, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, vinculó ayer directamente la abstención del PP en la votación del decreto de la reforma de las cajas con el hecho de que la norma perjudique a algunas cajas, en especial a las gallegas, dado su carácter "improvisado, injusto y arbitrario". En opinión de Feijóo, lo "lógico" sería pensar que "primero está el saneamiento de las cajas para que puedan seguir dando créditos" y "después está la capitalización".

La fusión de Caixanova y Caixa Galicia, un empeño casi personal del presidente de la Xunta, ha dejado a la entidad gallega en una situación delicada. Desde Novacaixagalicia detallan que su plan pasa por crear una nueva ficha bancaria, con lo que necesitarían un 8% de capital. Así, exponen, tendrían hasta septiembre para reunir los 1.527 millones de euros que les restan, buscando inversores nacionales e internacionales.