La revisión era de esperar tras el aviso de diciembre

Los expertos prevén un impacto limitado de Moody's en el mercado

Moody's ha degradado la calificación de la deuda soberana española en un día clave para el sector financiero español. Los expertos consideran que la revisión a la baja era de esperar tras el aviso de la agencia de medición de riesgos en diciembre y ven limitado su impacto en el mercado.

Más allá de una primera reacción alza de la prima de riesgo española y a la baja del Ibex tras la decisión de Moody's de rebajar un escalón la calificación de la deuda española por los problemas de la banca, los expertos creen que el impacto en el mercado va a ser limitado porque no ha pillado por sorpresa.

La agencia de calificación de riesgos y otras firmas creen que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se ha quedado corto a la hora de calcular el coste de la reestructuración del sistema financiero español, y eso tendrá consecuencias en el déficit público y en el precio de la deuda.

No obstante, el mercado ya ha descontado los datos que hoy hará públicos el Banco de España sobre las exigencias de capital entidad a entidad, dice Nuria Álvarez, analista de Renta 4. "A no ser que sean catastróficos, el mercado no deberá reaccionar en exceso", afirma.

Nicolas López, analista de MG Valores, considera que el recorte aplicado por Moody's "no supone un empeoramiento cualitativo teniendo en cuenta que S&P ya se había adelantado". A su juicio, la principal razón de la decisión de Moody's es su falta de confianza en el gobierno español. "La agencia no cree las cifras que da el Gobierno sobre el coste de la reestructuración financiera", asegura. "Las estimaciones del Gobierno no tienen credibilidad para Moody's", añade.

La desconfianza de los mercados ha tensionado en los últimos meses el mercado secundario de deuda y la prima de riesgo española se muestra muy sensible a cualquier indicio sobre un posible rescate para España. Tras el anuncio de Moody's, el diferencial del bono español a diez años frente al alemán ha subido a 230 puntos básicos para después moderarse. Miguel Paz, de Unicorp Patrimonio, sostiene que "la situación de la renta variable a corto plazo es compleja, pero parece que lo es más en la renta fija. Todo apunta a que tanto por expectativas de inflación, de crecimiento como de incremento del riesgo, a la rentabilidad de los bonos no les queda otra que seguir subiendo, lo que perjudica al precio de los bonos y de los fondos conservadores".

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, reconoce la "contundencia" de Moody's, pero cree que el impacto en los mercados es limitado. No obstante, opina que para el Gobierno "es un aliciente" para evitar caer en la "complacencia" y para seguir haciendo reformas y tomando medidas, ya que "lo básico es recuperar las confianza del mercado".

Por su parte, Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim, matiza que hay que tener en cuenta que en las últimas semanas los mercados han estado más pendientes de las revueltas en el mundo árabe y del petróleo, lo que además coincidió con la garantía alemana de avalar la deuda española. "La atención se había desviado, pero ahora los mercados han vuelto a la realidad de la situación española y han regresado las tensiones", lo que, en opinión de Alvargonzález, tendrá un impacto mayor sobre la Bolsa y la deuda. Explica que la cifra de 50.000 millones que calcula Moody's que podría necesitar el sector financiero español ya había sido manejada por muchos analistas en el mercado, por lo que la idea generalizada de que los 20.000 millones del gobierno son insuficientes "no es una novedad, pero llega en el mejor momento", apunta.

Aunque Moody's admite que la deuda española es sostenible y descarta que España tenga que acudir al fondo de rescate de la zona euro, la firma duda de la capacidad del Ejecutivo para reconducir la situación económica y lograr un crecimiento sostenible de las finanzas públicas. "España tiene un problema de estructura de Estado", explica López. "No hay control sobre las comunidades autónomas y ayuntamientos para limitar su deuda", sostiene.

Por su parte, el Ministerio de Economía ha mostrado hoy su sorpresa y malestar por el momento elegido por la agencia Moody's. La directora general del Tesoro, Soledad Núñez, señaló hoy que algunos de los puntos que citaba la agencia en su advertencia de diciembre se han subsanado o han mejorado, como la evolución de las emisiones de deuda celebradas por España desde entonces o el control del déficit.

Por lo que respecta a las Comunidades Autónomas, Soledad Núñez recordó que el compromiso de reducir el déficit al 9,3 % se ha cumplido con creces y, gracias a la ayuda del Gobierno central, se ha reducido al 9,2 %.

España, dos escalones sobre Portugal, cinco sobre de Irlanda y once sobre Grecia

Moody's ha tardado menos de tres meses materializar su advertencia de posible revisión a la baja de la nota crediticia de España. La agencia de calificación ha rebajado el rating de la deuda española un escalón, desde Aa1 hasta Aa2, con perspectiva negativa. La nueva nota, la tercera más alta en la escala que aplica Moody's, supone una calidad media-alta de la deuda y se alinea con el rating otorgado por S&P (AA desde el pasado mes de abril). La otra gran agencia, Fitch, retiró en mayo su máxima calificación hasta AA+ con perspectiva estable.

Conforme a los niveles de solvencia de Moody's, España se sitúa dos escalones por encima de Portugal, cinco por encima de Irlanda y once sobre Grecia. La deuda del país heleno se encuentra a la altura de países como Egipto o Bolivia después de que el pasado lunes Moody's decidiera hundir su rating tres escalones, desde Ba1 hasta B1, por los riesgos de impago.